LD (EFE)
La polémica suscitada por la decisión del Gobierno del presidente Vicente Fox de construir la terminal aérea en Texcoco, a unos 30 kilómetros de la capital, dividió este miércoles a los propietarios afectados. Mientras los campesinos de San Salvador Atenco mantuvieron su rechazo a la expropiación de sus tierras, las autoridades de diez ejidos accedieron a reunirse anoche con el Gobierno para escuchar su propuesta. Un día después del plantón que le dieron los agricultores de Atenco, el Ejecutivo respondió el miércoles con la misma moneda y se negó a acudir a la cita convocada por los campesinos en la Universidad Autónoma de Chapingo, en Texcoco, para entablar el diálogo.
En su lugar, organizó una reunión en la sede de la Secretaría de Gobernación (Interior) de la capital a la que asistieron autoridades del Estado de México, al que pertenece Texcoco, y los líderes campesinos dispuestos a negociar la expropiación de sus tierras a cambio de que les paguen más por ellas.
En el decreto de expropiación promulgado en octubre pasado, el Gobierno estableció el pago de 7 pesos (0,7 dólares) por metro cuadrado para los propietarios afectados por la construcción del nuevo aeropuerto, el proyecto de infraestructura más ambicioso del Gobierno de Fox. El secretario de Gobernación, Santiago Creel, explicó que el Ejecutivo mantiene su disposición a establecer un diálogo abierto, "con las cartas sobre la mesa", para solucionar el conflicto. Sin embargo, puso dos condiciones: hablar primero con los líderes comunitarios para fijar los términos de las negociaciones y empezar por discutir los precios de las tierras expropiadas antes de explorar otras opciones.
Creel dijo que el Gobierno prepara un plan para ofrecer a los campesinos afectados que incluirá la posibilidad de "permutas de terrenos para aquellos que decidan asociarse al proyecto del aeropuerto pero seguir siendo propietarios o usufructuarios" de tierras. El secretario exhortó a los pobladores de Atenco a sumarse a las negociaciones y expresó su confianza en resolver el conflicto por la vía de diálogo.
En su lugar, organizó una reunión en la sede de la Secretaría de Gobernación (Interior) de la capital a la que asistieron autoridades del Estado de México, al que pertenece Texcoco, y los líderes campesinos dispuestos a negociar la expropiación de sus tierras a cambio de que les paguen más por ellas.
En el decreto de expropiación promulgado en octubre pasado, el Gobierno estableció el pago de 7 pesos (0,7 dólares) por metro cuadrado para los propietarios afectados por la construcción del nuevo aeropuerto, el proyecto de infraestructura más ambicioso del Gobierno de Fox. El secretario de Gobernación, Santiago Creel, explicó que el Ejecutivo mantiene su disposición a establecer un diálogo abierto, "con las cartas sobre la mesa", para solucionar el conflicto. Sin embargo, puso dos condiciones: hablar primero con los líderes comunitarios para fijar los términos de las negociaciones y empezar por discutir los precios de las tierras expropiadas antes de explorar otras opciones.
Creel dijo que el Gobierno prepara un plan para ofrecer a los campesinos afectados que incluirá la posibilidad de "permutas de terrenos para aquellos que decidan asociarse al proyecto del aeropuerto pero seguir siendo propietarios o usufructuarios" de tierras. El secretario exhortó a los pobladores de Atenco a sumarse a las negociaciones y expresó su confianza en resolver el conflicto por la vía de diálogo.
