L D (EFE)
El rechazo se dio a conocer el lunes mientras la Casa Blanca insistía en que, más allá de esas inspecciones, su objetivo es lograr el derrocamiento del presidente Sadam Husein. En una invitación dirigida al Congreso de EEUU, el presidente del parlamento iraquí, Sadun Hamadi, dijo que los legisladores podrían visitar los lugares en los que se cree que están ocultas las armas de destrucción masiva.
El líder de la mayoría del Senado de EEUU, el demócrata Tom Daschle, señaló que la invitación es una táctica dilatoria del Gobierno iraquí para “desviar la atención de su renuencia a cumplir los compromisos internacionales”. El legislador de Dakota del Sur agregó que el Congreso no ha pedido ninguna invitación en ese sentido al gobierno de Bagdad. “Lo que exigimos es que Irak otorgue al equipo de inspección de armas de las Naciones Unidas el acceso incondicional que necesita para cumplir su tarea”, expresó.
El presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, el demócrata Joseph Biden, coincidió con Daschle en que Irak estaría aplicando tácticas dilatorias. Esas tácticas tendrían como objetivo postergar una intervención militar estadounidense para derrocar a Husein, acusado por la Casa Blanca de integrar a su país en un “eje del mal” junto a Irán y Corea del Norte, para la promoción del terrorismo y el desarrollo de armas de destrucción masiva.
La representante demócrata por California Nancy Pelosi también rechazó la invitación e indicó que todos los países del mundo deben insistir en que Irak permita la entrada de los inspectores de la ONU, a fin de garantizar que no cuenta con armas biológicas, químicas o nucleares. “No hay nada que discutir. Lo que se necesita es que el régimen de Bagdad cumpla sus compromisos de desarme”, dijo el portavoz del Consejo de Seguridad de la Casa Blanca, Sean McCormack. El funcionario reiteró que el objetivo final de EEUU no es el de que se permita el ingreso de inspectores, sino que se elimine totalmente la capacidad iraquí de desarrollar ese tipo de armas.
El líder de la mayoría del Senado de EEUU, el demócrata Tom Daschle, señaló que la invitación es una táctica dilatoria del Gobierno iraquí para “desviar la atención de su renuencia a cumplir los compromisos internacionales”. El legislador de Dakota del Sur agregó que el Congreso no ha pedido ninguna invitación en ese sentido al gobierno de Bagdad. “Lo que exigimos es que Irak otorgue al equipo de inspección de armas de las Naciones Unidas el acceso incondicional que necesita para cumplir su tarea”, expresó.
El presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, el demócrata Joseph Biden, coincidió con Daschle en que Irak estaría aplicando tácticas dilatorias. Esas tácticas tendrían como objetivo postergar una intervención militar estadounidense para derrocar a Husein, acusado por la Casa Blanca de integrar a su país en un “eje del mal” junto a Irán y Corea del Norte, para la promoción del terrorismo y el desarrollo de armas de destrucción masiva.
La representante demócrata por California Nancy Pelosi también rechazó la invitación e indicó que todos los países del mundo deben insistir en que Irak permita la entrada de los inspectores de la ONU, a fin de garantizar que no cuenta con armas biológicas, químicas o nucleares. “No hay nada que discutir. Lo que se necesita es que el régimen de Bagdad cumpla sus compromisos de desarme”, dijo el portavoz del Consejo de Seguridad de la Casa Blanca, Sean McCormack. El funcionario reiteró que el objetivo final de EEUU no es el de que se permita el ingreso de inspectores, sino que se elimine totalmente la capacidad iraquí de desarrollar ese tipo de armas.
