L D (EFE)
Sabri Al Bana, más conocido como Abú Nidal, líder de Al Fatah-Comando Revolucionario, uno de los terroristas más buscados del mundo desde los años setenta, murió hace unos días en Bagdad al suicidarse con un disparo en la boca cuando iba a ser detenido por haber entrado ilegalmente en Irak, según la versión de las autoridades iraquíes.
En declaraciones publicadas este viernes por el diario árabe internacional Al Hayat , Atef Abu Baker, que fue colaborador próximo de Sabri Al Bana y se separó de su grupo tras ser “condenado a muerte” por el propio Abú Nidal, asegura que él mismo les dijo en Libia, donde residió hasta 1989, que su grupo había llevado a cabo el atentado. “Las informaciones que atribuyen el atentado de Lockerbie a otros no son ciertas. Nosotros, Al Fatah-Consejo Revolucionario, estamos tras lo que ha pasado”, dijo Abú Nidal a sus lugartenientes poco después de los hechos, según Abu Baker, que afirma que les amenazó con matarlos si revelaban algo acerca del asunto.
En las investigaciones sobre el atentado fueron citados varios grupos palestinos como posibles autores, en supuesta colaboración con los servicios secretos de algunos países árabes e islámicos, pero nunca se citó a la organización de Abu Nidal. El año pasado, un ciudadano libio, Abdel Baset Migrahi, que según EEUU y el Reino Unido es miembro de los servicios secretos de Trípoli, fue condenado por un tribunal escocés en La Haya a cadena perpetua como supuesto autor del atentado.
En declaraciones publicadas este viernes por el diario árabe internacional Al Hayat , Atef Abu Baker, que fue colaborador próximo de Sabri Al Bana y se separó de su grupo tras ser “condenado a muerte” por el propio Abú Nidal, asegura que él mismo les dijo en Libia, donde residió hasta 1989, que su grupo había llevado a cabo el atentado. “Las informaciones que atribuyen el atentado de Lockerbie a otros no son ciertas. Nosotros, Al Fatah-Consejo Revolucionario, estamos tras lo que ha pasado”, dijo Abú Nidal a sus lugartenientes poco después de los hechos, según Abu Baker, que afirma que les amenazó con matarlos si revelaban algo acerca del asunto.
En las investigaciones sobre el atentado fueron citados varios grupos palestinos como posibles autores, en supuesta colaboración con los servicios secretos de algunos países árabes e islámicos, pero nunca se citó a la organización de Abu Nidal. El año pasado, un ciudadano libio, Abdel Baset Migrahi, que según EEUU y el Reino Unido es miembro de los servicios secretos de Trípoli, fue condenado por un tribunal escocés en La Haya a cadena perpetua como supuesto autor del atentado.
