LD (Agencias)
Las doce organizaciones campesinas de la plataforma “El campo no aguanta más” están dispuestas a postergar la firma del pacto siempre que éste incluya la revisión del capítulo agropecuario del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Con los pequeños y medianos agricultores movilizados en varios estados del país y las negociaciones aún sin comenzar el presidente mexicano renovó su compromiso de “hablar de todos los temas del sector y asegurar que en esta ocasión sí se hace un compromiso público conocido por el país entero”.
En un acto celebrado el martes en el Estado de México, vecino a esta capital, Fox recordó que la situación del campo “ha sido una alta prioridad” para el Gobierno y que mantiene “un gran compromiso” con las familias que viven en y de él. Reconoció que “en el medio rural se concentra mayormente la pobreza y los bajos ingresos”, pero reiteró que el TLCAN ha sido beneficioso para el país. El Ejecutivo se opone a revisar el tratado por temor a perder las ventajas que éste generó para los exportadores de varios sectores aun a costa de agudizar los problemas de los 25 millones de mexicanos que viven en el entorno rural.
Lejos de orientar sus economías al comercio exterior, estas familias utilizan la agricultura para autoabastecerse y vender sus excedentes en el mercado interno. Fox les prometió más medidas de apoyo y que “en dos o tres años” habrá financiación abundante para el campo mexicano. Esa financiación será coordinada por la Financiera Rural, el nuevo organismo que se creará en marzo tras clausurar el Banco Nacional de Crédito Rural (Banrural), inmerso en escándalos de corrupción y desviación de fondos.
En un acto celebrado el martes en el Estado de México, vecino a esta capital, Fox recordó que la situación del campo “ha sido una alta prioridad” para el Gobierno y que mantiene “un gran compromiso” con las familias que viven en y de él. Reconoció que “en el medio rural se concentra mayormente la pobreza y los bajos ingresos”, pero reiteró que el TLCAN ha sido beneficioso para el país. El Ejecutivo se opone a revisar el tratado por temor a perder las ventajas que éste generó para los exportadores de varios sectores aun a costa de agudizar los problemas de los 25 millones de mexicanos que viven en el entorno rural.
Lejos de orientar sus economías al comercio exterior, estas familias utilizan la agricultura para autoabastecerse y vender sus excedentes en el mercado interno. Fox les prometió más medidas de apoyo y que “en dos o tres años” habrá financiación abundante para el campo mexicano. Esa financiación será coordinada por la Financiera Rural, el nuevo organismo que se creará en marzo tras clausurar el Banco Nacional de Crédito Rural (Banrural), inmerso en escándalos de corrupción y desviación de fondos.
