En Estados Unidos, el expresidente Donald Trump y su rival en las primarias republicanas, Nikki Haley, han vuelto a enzarzarse en sendos actos campaña a cuenta de la capacidad mental. Trump asegura estar más en sus cabales que hace 20 años.
Así respondía a la propuesta de Haley de debatir con ella para demostrar su capacidad cognitiva. El magnate parece en cambio más inquieto por la financiación que está recibiendo la candidata. Por su parte, en un mitin de los demócratas, el presidente Joe Biden ha señalado a Trump como un peligro para la democracia y lo tachó de perdedor.
Biden ha asegurado que cuando Trump era presidente se negó a visitar un cementerio estadounidense a las afueras de París dedicado a los soldados estadounidenses caídos. "Y se refirió a esos héroes, y cito, como mamones y perdedores. Realmente lo dijo. Dijo eso. ¿Cómo se atreve? ¿Cómo se atreve a hablar así de mi hijo y de todos los oficiales? Yo los llamo patriotas y héroes. Y el único perdedor que veo es Donald Trump", espetó un Biden muy enfadado. Tanto, que acabó reconociendo que Trump "me pone furioso".

