
El presidente de EEUU, Donald Trump, ha amenazado en la madrugada de este domingo con atacar centrales eléctricas iraníes si el régimen de los ayatolás no abre "completamente" el estrecho de Ormuz en 48 horas.
En un mensaje en su red social Truth, Trump ha instado a la tiraníada islamista a liberar el paso estratégico "sin amenazas". De no hacerlo, "los Estados Unidos de América atacarán y arrasarán sus diversas centrales eléctricas, ¡empezando por la más grande!", ha añadido el republicano.
Por su parte, Irán ha respondido amenazando con atacar sitios energéticos estadounidenses. El representante iraní ante la Organización Marítima Internacional, Ali Mousavi, ha dicho que el estrecho de Ormuz permanece abierto a la navegación internacional, excepto para los buques vinculados a "los enemigos de Irán".
Alberto Rojas, periodista de El Mundo y colaborador de Es la Mañana de Federico de esRadio, desmiente esta información: "De 150 petroleros diarios que suelen atravesar el paso, tan sólo lo han conseguido unos 90 en dos semanas, casi todos ellos vinculados a Irán o a China. El resto de países no pueden entrar o salir del golfo Pérsico bajo amenaza de ataque".
Enclave estratégico
Como ya informó Libre Mercado, el estrecho de Ormuz es uno de los enclaves estratégicos más importantes a nivel geopolítico, dado que a través del mismo se transporta cerca del 20% del petróleo y el 30% del gas que se transporta por mar a nivel mundial. De este modo, ubicado entre el golfo Pérsico y el golfo de Omán, cada día transitan por él unos 13 buques cisterna, que transportan más de 15 millones de barriles de petróleo.
Los riesgos derivados de la situación en el golfo Pérsico, trascienden la escalada bélica y su afectación a los mercados. Las consecuencias de la guerra han provocado una serie de problemas que, como fichas de dominó, van afectando a casi todos los sectores económicos.
