
Felipe VI ha viajado hasta Estrasburgo donde ha intervenido en una sesión plenaria del Parlamento Europeo con motivo del 40 aniversario de la adhesión de España y Portugal a la Unión Europea. Una cita marcada por la tragedia ferroviaria en Adamuz (Córdoba), hasta donde se desplazaron ayer los Reyes para expresar su apoyo a las víctimas, trasladando "el cariño de todo el país".
Una sesión en la que el Rey ha intervenido junto al presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, que está a punto de terminar su segundo mandato como presidente, y que es, además, gran amigo de Felipe VI y de nuestro país.
Nada más comenzar la sesión, la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola expresó su apoyo a España tras la tragedia e invitó a los eurodiputados a guardar un minuto de silencio. "En momentos tan duros como estos, todos los europeos nos sentimos también españoles", declaró.
Minuto de silencio en homenaje a las víctimas del accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba), al inicio de la Sesión Plenaria del Parlamento Europeo por el 40.º aniversario de la adhesión de España y Portugal a la UE.
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— Casa de S.M. el Rey (@CasaReal) January 21, 2026
Durante su intervención, Felipe VI, que lucía corbata negra por el luto nacional de nuestro país, destacó los avances conjuntos de estos 40 años de camino en común: "En estas cuatro décadas, mi país, España, ha cambiado y ha crecido; y de cómo ha contribuido al cambio y al crecimiento de Europa. Esa historia me es muy familiar, porque es la mía; la mía y la de millones de españoles y europeos".
Además, ha recordado que el 12 de junio de 1985, día de la firma de la adhesión de España, "la feliz noticia de nuestro regreso a Europa compartía las portadas con la terrible noticia de dos atentados de la banda terrorista ETA, con cuatro víctimas mortales". "Quiero, en esta casa de los europeos, rendir homenaje a todas las víctimas del terrorismo, del odio y de la violencia. Sobre esa trágica memoria, y para no volver atrás, hemos construido los europeos nuestro proyecto de concordia".

En un contexto de incertidumbre geopolítica creciente y tensiones transatlánticas, el Rey ha apelado a un mundo en el que "nadie debe subestimar la capacidad de los europeos para responder a sus desafíos". Del mismo modo, Felipe VI ha querido mostrar su comprensión hacia quienes se muestran críticos con el desempeño de las instituciones comunitarias, advirtiendo que "algunas críticas" ponen en riesgo los principios fundamentales del proyecto europeo, "sin los cuales Europa volvería a ser una mera nación geográfica". "Nunca como en estos tiempos oscuros ha sido la idea de Europa tan necesaria".
"Hoy, 40 años después de la adhesión a las Comunidades Europeas y transcurrido medio siglo del inicio de nuestra transición a la democracia, España se reconoce por entero en el proyecto de construcción de este gran espacio que es la Europa unida, en el que la libertad y la cohesión social se dan la mano", ha rematado.
Una sesión de la Eurocámara en la que no ha estado la eurodiputada y secretaria política de Podemos, Irene Montero, ya que para ella "quien mejor representa a España son esos y esas trabajadoras públicas, los servicios de emergencia, los bomberos, todas las personas que cuidan lo común y hacen posible la vida, y no una monarquía que nadie ha elegido y que representa, de hecho, todas las cosas que queremos dejar atrás: el machismo, la corrupción, ser heredero de una dictadura o la falta de democracia".
Se trata de la segunda ocasión que Felipe VI interviene en el Parlamento Europeo. La primera vez fue en octubre de 2015 al cumplirse 30 años de la adhesión de España, donde pidió una política de defensa más ambiciosa, llamó a preservar los valores y principios que definen la identidad europea y reclamó instrumentos para abordar la inmigración.

