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Las mujeres persas dan una lección de coraje y dignidad ante la indiferencia del feminismo de izquierdas

Las protestas masivas en Irán no cesan pese a la represión, las amenazas y los intentos del régimen de silenciarlas.

Una mujer con el rostro ensangrentado se manifiesta en Irán. | Jahanzeb Wisa

Tras doce días de movilizaciones, un escaso eco internacional en comparación con otros conflictos y un clamoroso silencio del feminismo de izquierdas tan activo en otras causas, continúan llegando imágenes de las valientes protestas de miles de personas, muchos jóvenes y mujeres, contra el régimen de los ayatolás. En un intento de silenciarlas y de silenciar también la brutal represión, la teocracia iraní ha cortado internet, según ha revelado la organización Netblocks. El objetivo es "dificultar el derecho de la población a comunicarse en un momento crítico", señalan sobre unas protestas que han dejado hasta el momento entre 30 y 40 muertos y 2.000 detenidos.

Pese a las dificultades, sí están trascendiendo impactantes imágenes de mujeres protestando sin pañuelo o destrozando cámaras de seguridad. Las movilizaciones, entre ellas una masiva en Teherán y otra en la ciudad natal de Jamenei, aglutinan a miles de ciudadanos que protestan por la situación económica y jóvenes y mujeres reclamando libertad en las que son las más importantes protestas en Irán de los últimos años.

El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ordenó el miércoles a las fuerzas de seguridad que no actúen contra manifestantes pacíficos, si bien reclamó que se actúe contra los implicados en "disturbios". "La gente se está manifestando contra los precios elevados y el Gobierno reconoce la validez de esta protesta", señaló, mientras el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, acusó a Israel y "funcionarios radicales" de Estados Unidos de "incitar a la violencia, el terrorismo y el asesinato". Organizaciones como Iran Human Rights están denunciando que las fuerzas de seguridad iraníes están disparando contra los manifestantes en las protestas de este viernes.

El propio líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, ha hecho suyas las acusaciones contra Estados Unidos este viernes en su primera comparecencia desde que arrancaron las protestas. "Sus manos están manchadas con la sangre de más de mil iraníes", ha proclamado Jamenei desde Teherán, en un discurso emitido por la radiotelevisión estatal iraní IRIB, en alusión a Trump, de quien ha dicho que su caída es inminente.

El líder iraní ha añadido que los ataques a edificios públicos en varias ciudades del país (las protestas se han extendido por las 31 provincias iraníes) están protagonizados por "vándalos" con el único objetivo de "complacer a Trump". En su mensaje, ha avisado de que no darán un paso atrás en los principios de la república islámica "frente a los vándalos y los saboteadores" ni tolerará la presencia de "mercenarios" que "trabajan para los extranjeros".

Desde el exilio, Reza Pahlevi, heredero del sha de Persia, ha hecho un llamamiento a la población a "salir a las calles y, como un frente unido, corear sus demandas": "La represión contra la población no quedará sin respuesta", ha dicho el hijo del derrocado sha.

"Gran nación de Irán, los ojos del mundo están sobre vosotros", ha apuntado en un mensaje en redes sociales, en el que advierte a Alí Jamenei que "el mundo y el presidente de Estados Unidos vigilan de cerca". El presidente estadounidense Donald Trump advirtió esta semana a Teherán con desatar el "infierno" si actúan las fuerzas de seguridad. "Les he hecho saber que si empiezan a matar gente, como suelen hacer durante los disturbios, porque tienen muchos disturbios, si lo hacen, les vamos a dar un golpe muy duro", declaró.

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