
Estados Unidos está atravesando uno de los momentos más convulsos desde la llegada al poder de Donald Trump ya que la agencia crediticia Moody’s, al cierre de mercado del pasado viernes, rebajó la puntuación del país más poderoso del mundo pasando de AAA (nota más alta), a AA1 (riesgo mínimo crediticio), lo que significa que el riesgo de impago de deuda por parte del Gobierno de Estados Unidos ha aumentado, así como hay ahora una menor confianza en las finanzas del país norteamericano.
En primer lugar, lo que Moody’s expresa es que "como resultado, esperamos que el déficit federal se amplíe hasta alcanzar casi el 9% del PIB en 2035, frente al 6,4% en 2024, impulsado principalmente por el aumento de los pagos de intereses de la deuda, el incremento del gasto en prestaciones sociales y la generación de ingresos relativamente baja. Prevemos que la carga de la deuda federal aumentará hasta alrededor del 134% del PIB en 2035, frente al 98% en 2024″.
Asi pues, aunque la agencia crediticia pone en valor las fortalezas de EEUU, eso no ha sido suficiente."Si bien reconocemos las importantes fortalezas económicas y financieras de Estados Unidos, creemos que estas ya no contrarrestan por completo el descenso de los indicadores fiscales", dicen desde Moody’s.
¿Qué consecuencias puede tener esto?
Por un lado, una de las consecuencias directas es el aumento de los costos de endeudamiento para el gobierno, ya que dicha rebaja señala un mayor riesgo percibido de impago de la deuda del gobierno, lo que hace que los inversores exijan un rendimiento más alto en los bonos del Tesoro. En este sentido, el rendimiento del bono estadounidense a 30 años se ha colocado en niveles del año 2007, justo antes de la explosión de la burbuja financiera e inmobiliaria, con un rendimiento en torno al 5%. En el siguiente gráfico podemos verlo.

Esta rebaja crediticia también provoca una pérdida de confianza en los activos estadounidenses, ya que se erosiona la percepción de los bonos del Tesoro como una especie de activos "libres de riesgo", de manera que esto puede desencadenar una serie de ventas masivas de bonos, lo que reduciría sus precios y aumentaría los rendimientos de los bonos. La confianza mundial en el dólar como moneda de reserva global también podría verse debilitada, en especial si los inversores internacionales reducen su participación en activos en dólares.
Como ya hemos mencionado, la rebaja de Moody’s estaría motivada por el aumento sistemático del déficit público en los últimos años (superando el 7% del PIB), impulsado por mayores pagos de intereses, también por el mayor gasto en prestaciones sociales y por los recortes fiscales del Gobierno de Trump. Esta situación podría provocar que Trump se viera obligado a recortar el gasto público o acometer una subida de impuestos para tratar de paliar esta situación.
Vuelve la volatilidad a los mercados financieros después de que estos ya se hubieran visto alterados como consecuencia de los aranceles impuestos por Trump en "el Día de la Liberación". Hay que recordar que esta volatilidad no afecta sólo al mercado de bonos, sino también a las bolsas estadounidenses y al dólar, que ha vuelto a depreciarse con respecto al euro. En la siguiente imagen podemos ver como se ha apreciado el euro en los últimos días con respecto al dólar.

Como es lógico, todo esto podría tener un impacto en la economía, ya que otros países y bancos podrían buscar otras monedas que ofrecieran una mayor solidez que el dólar, como es el euro, haciendo que la confianza en Estados Unidos cayera aún más todavía.
En definitiva, Trump se enfrenta a una situación muy compleja en Estados Unidos, aunque no deja de ser una situación que en parte se ha encargado de agravar él, pues aunque el incremento del déficit fiscal de los últimos años no se le puede atribuir, sí que se le puede culpar de haber creado un ambiente de inestabilidad económica y bursátil en los últimos meses con esta guerra comercial que inició con prácticamente todo el mundo. Ya vemos que esa forma de actuar le pasa factura hasta al país más poderoso del mundo, que ya no goza de la confianza que de la que ha disfrutado tantos años.

