Menú

Madrid supera los 7 millones de cambios de hospital o médico tras los 15 años de libertad sanitaria de Lasquetty

La reforma impulsada por Javier Fernández-Lasquetty en 2010 cumple tres lustros con gran éxito.

La reforma impulsada por Javier Fernández-Lasquetty en 2010 cumple tres lustros con gran éxito.
Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid. | PP Madrid

Desde su puesta en marcha a finales de 2010, la reforma sanitaria impulsada por el entonces consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Fernández-Lasquetty, ha transformado radicalmente la relación entre los ciudadanos y su sistema de salud, al permitir la libertad de elección de médico, enfermero u hospital.

Frente al viejo modelo burocratizado en el que los pacientes eran asignados de forma automática según su domicilio, la Comunidad de Madrid abrió la puerta a un sistema más libre, transparente y centrado en el paciente, permitiendo que cada ciudadano elija a dónde y cómo quiere ser atendido por el sistema sanitario que financian sus impuestos.

El proceso, tal y como se diseñó, es muy ágil y accesible. A través del portal de la Comunidad de Madrid, cualquier residente en la región puede consultar qué profesionales y centros están disponibles, revisar sus horarios, comprobar sus niveles de saturación, e incluso revisar determinados indicadores de rendimiento.

Una vez comparadas las alternativas, el ciudadano puede solicitar el cambio, trámite que se puede realizar tanto de forma presencial como a través de internet. En el agregado, el sistema garantiza transparencia, comparabilidad y opciones reales dentro de la sanidad pública madrileña.

Más de 7 millones de cambios

Los resultados de esta reforma hablan por sí solos. Según las memorias anuales de la sanidad madrileña, son ya más de siete millones los cambios de médico, pediatra, enfermero u hospital que se han registrado en la región desde la entrada en vigor del Decreto 51/2010, que consagró este derecho a la libre elección sanitaria.

La cifra equivale a más de medio millón de cambios al año, consolidando así un modelo dinámico y adaptable a las necesidades de los ciudadanos. El siguiente gráfico muestra la evolución de 2010 a 2023:

cambios-medico-hospital-madrid-2010-2023.png

Los primeros años ya mostraron una fuerte acogida. Solo en el primer año, 198.166 personas cambiaron de médico de familia, 50.337 optaron por otro pediatra, y 218.856 seleccionaron a un nuevo enfermero. Tras apenas dos años de funcionamiento, más de 1,2 millones de madrileños habían ejercido su derecho a elegir, con parte importante de los cambios realizándose dentro del mismo centro de salud, en la medida en que más y más personas optaban por elegir a otro profesional con mejor disponibilidad horaria o mayor afinidad.

En el ámbito hospitalario y especializado, también se han registrado centenares de miles de cambios, en los que los pacientes optaron por centros más alejados pero con mejor reputación o servicios más adecuados. El caso del Hospital de Torrejón es paradigmático: hasta un tercio de los partos que allí se atienden son de mujeres que, pese a estar asignadas a otros hospitales, han elegido de forma activa dar a luz en este centro.

Además, la proporción de consultas con especialistas que se realizan como resultado de la libre elección ha pasado de representar el 4% del total a superar el 9% en los últimos años. Es decir, cada vez más pacientes deciden, comparan y actúan en función de la calidad percibida del servicio sanitario que reciben.

Otros efectos positivos

Uno de los efectos menos visibles, pero más relevantes, de esta reforma ha sido el impacto en la eficiencia del sistema. La publicación en línea de los nombres, horarios y disponibilidad de los profesionales introdujo un nuevo nivel de control público implícito. La posibilidad de ser comparado y elegido por los pacientes ha provocado una reducción notable del absentismo, un aumento de la productividad y una disminución de costes asociados a negligencias o malas prácticas.

En otras palabras, cuando los profesionales saben que pueden ser elegidos—o no—por los ciudadanos, su nivel de compromiso tiende a mejorar. Esta dinámica, que refuerza los incentivos internos del sistema sin necesidad de mayores estructuras ni inversión adicional, constituye una de las claves del éxito de este modelo liberal de salud.

El resto de España, a la espera

Mientras que en otras regiones de España el modelo sanitario sigue anclado en estructuras rígidas, centralizadas y burocráticas, Madrid demuestra que es posible construir una sanidad pública, gratuita y universal, pero también libre, moderna y orientada al ciudadano. La experiencia acumulada durante más de una década con este sistema confirma que la libertad de elección no solo es viable, sino deseable: mejora la calidad asistencial, incrementa la satisfacción del usuario y promueve una cultura de responsabilidad y eficiencia.

En una época marcada por el debate sobre cómo modernizar los servicios públicos, la experiencia madrileña demuestra que dar poder a los ciudadanos funciona. La libertad de elección sanitaria no solo es una herramienta de empoderamiento individual, sino una palanca de transformación estructural del sistema. Y con más de siete millones de decisiones libres a sus espaldas, queda claro que los madrileños han respondido con entusiasmo.

Temas

En Libre Mercado

    0
    comentarios

    Servicios

    • Radarbot
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida
    • Reloj