
Pedro Sánchez se ha propuesto ponerles las cosas difíciles a los propietarios que tienen viviendas en alquiler. Ya no hablamos solo de los alquileres turísticos sino de los de temporada. Un tipo de contrato que se utiliza en un acuerdo entre particulares y que refiere una causa, por lo que no está sometido a las rigideces de los contratos de arrendamiento de larga estancia- que es el tipo de contrato que prefiere el Gobierno para dar estabilidad al tensionado mercado de la vivienda en España-.
En este sentido, el presidente del Gobierno, ha aprovechado este lunes su comparecencia ante la prensa en Madrid al presentar el inicio del derribo de los acuartelamientos de Campamento -en el suroeste de la capital- para construir un nuevo barrio de 10.700 viviendas asequibles para anunciar medidas contra el que parece va a ser su nuevo objetivo: los alquileres de temporada. "Lo que vamos a hacer es fijar condiciones estrictas para que un contrato pueda considerarse de temporada y establecer un régimen sancionador para quienes incumplan la regulación estatal de alquileres de corta duración", ha anunciado. Considera Pedro Sánchez que los alquileres de temporada obligan a las personas a renegociar sus contratos y "a vivir en la incertidumbre permanente sin un motivo realmente justificado salvo el de la especulación y el de la codicia".
Los expertos del mercado inmobiliario contactados por LM insisten en que se esperaban un anuncio en esta dirección aunque presagian que de aprobar el Real Decreto Ley habrá un trasvase de los contratos de temporada a los turísticos siempre y cuando vivas en una autonomía donde estén permitidos. "Los propietarios lo que buscan en seguridad jurídica pero con este tipo de anuncios lo que perciben es desprotección y desconcierto", advierten haciendo hincapié en que seguramente muchas de estas viviendas acabarán vacías. "El control se le va a volver en contra" además porque podría haber más economía sumergida.
A ojos de los profesionales que se dedican al mercado del alquiler, en la actualidad ya se están produciendo trasvases de un tipo de alquiler a otro ante las trabas burocráticas. Es el ejemplo de lo que ocurre en Madrid, donde ante la limitación de los alquileres turísticos muchos han optado por los contratos de temporada "aunque sea por tres días", relatan.
En la actualidad, desde el 1 de julio que entró en vigor la Ventanilla Única Digital, los arrendadores de pisos con contrato de corta duración deben cumplimentar un modelo informativo anual en el que recogen todos los contratos que han firmado en ese periodo de tiempo. Lo hacen en el caso de las viviendas turísticas -que se alquilan por días- pero también las que salen al mercado como alquiler de temporada y que deben estar justificados por una cuestión de causalidad. Lo que los expertos consultados sospechan es que el Gobierno, a través de los registradores de la propiedad que son los que recogen la información de estos arrendamientos, puedan empezar a pedir la causa exacta que le lleva a firmar ese tipo de contrato. "¿Y el derecho a la intimidad del arrendatario?", se preguntan poniendo como ejemplo a las personas que alquilan un piso en Madrid durante un mes por una intervención quirúrgica de un familiar, o los que lo hacen para reformar su casa. "¿Cómo van a justificarlo?".
Aún así se muestran cautos sobre el contenido exacto del Real Decreto Ley, para lo cual habrá de que esperar unas semanas, según el presidente del Gobierno.


