
El presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu, ha defendido este miércoles la necesidad de replantear en profundidad las políticas de vivienda en España al considerar que las medidas aplicadas en los últimos años han tenido efectos contraproducentes. Durante su conferencia anual en la Cámara de Comercio de Sabadell, el banquero ha sostenido que "las políticas que son de izquierdas y que se ponen para solucionar ese problema, no solo no lo solucionan sino que lo agravan".
Durante su intervención, Oliu ha insistido en que el mercado inmobiliario arrastra un problema estructural de oferta. "Es un problema grave que requiere un reseting, un replanteamiento", ha afirmado, tras advertir de que existe "un problema de oferta que colapsa la demanda".
El presidente del Sabadell ha atribuido parte de la tensión actual al marco regulatorio. A su juicio, la limitación de precios en el alquiler y las restricciones urbanísticas han reducido los incentivos para mantener viviendas en el mercado. Ha alertado de que muchos propietarios optan por vender y que la falta de rentabilidad frena nuevos desarrollos. "Si las limitaciones urbanísticas no permiten ganar dinero tampoco hay promociones", ha señalado. En este contexto, ha añadido que el déficit es "recurrente desde hace unos años" y que el problema social "cada vez se va haciendo más grande".
Crecimiento del PIB en 2026
Oliu ha enmarcado su análisis en un escenario económico que, según ha destacado, ha sido más dinámico en España que en el entorno europeo. "En España hemos crecido el doble que en la zona euro, después del Covid el crecimiento ha sido persistente", ha subrayado. De cara a 2026, ha anticipado un avance del PIB del 2,2%, apoyado –según ha explicado– en factores como la inmigración, el menor precio de la electricidad, los fondos europeos y una mejora de las perspectivas en la región. Entre los factores que limitan el potencial de la economía, ha señalado obstáculos como "la falta de mano de obra", que ha definido como un "cuello de botella", y a las carencias en infraestructuras.
En clave corporativa, el presidente del Sabadell ha puesto el foco en la nueva etapa que abrirá el nombramiento de Marc Armengol como consejero delegado, en sustitución de César González-Bueno. La experiencia de Armengol al frente de la filial británica TSB, ha explicado, ha sido determinante para su designación. "La primera prioridad es dar impulso a la transformación tecnológica", ha recalcado Oliu, convencido de que la entidad debe acelerar su adaptación en un contexto de disrupción digital. No obstante, ha matizado que "la revolución tecnológica tiene que venir acompañada de la cultura de proximidad del banco".
Tras un ejercicio en el que la entidad ha obtenido 1.775 millones de euros de beneficio, Oliu ha reivindicado la solidez del sector financiero. "El sector bancario está hoy como no lo he visto yo en 40 años", ha asegurado, al mismo tiempo que ha comentado los retos pendientes en la integración financiera europea. Con escasas referencias a episodios recientes como la opa fallida del BBVA, el presidente ha declarado que "no llegó a ser atractiva en ningún momento".


