
El consumo de platos preparados en el hogar ha vuelto a crecer en 2025 y confirma así un cambio profundo en los hábitos de alimentación en España. Según el balance anual presentado este jueves por la Asociación Española de Fabricantes de Platos Preparados de España (ASEFAPRE), el volumen consumido aumentó un 3,8% el pasado año, hasta alcanzar las 715.052 toneladas, el registro más alto hasta la fecha. En valor, el mercado movió 4.309 millones de euros, un 5% más que en 2024.
Más allá de las cifras, el dato refleja una transformación estructural: los platos preparados han dejado de ser un recurso puntual para convertirse en una forma de vida en la dieta cotidiana. La penetración de la categoría alcanza ya el 99,25%, mientras que cada español consumió de media 18 kilos en 2025, un 4,7% más que el año anterior. El crecimiento contrasta con el 0,6% registrado por el conjunto de la alimentación, lo que sitúa al sector como uno de los principales motores del gran consumo.
Detrás de estos avances en el sector están los cambios sociales y demográficos. A día de hoy, con la rapidez, se cocina menos y se busca más conveniencia. Y es que seis de cada diez hogares declaran no tener tiempo para cocinar entre semana, una actividad que se reserva cada vez más para el fin de semana. Además, uno de cada tres hogares es unipersonal y el 62% está formado por menos de tres personas, lo que impulsa la demanda de formatos más prácticos para ahorrar tiempo.
"La gente entre semana no quiere cocinar"
Según el secretario general de la asociación, Álvaro Aguilar, "los platos preparados han pasado de ser una opción puntual en la mesa de los españoles a una solución integrada en su dieta cotidiana, adquiriendo incluso un papel cada vez más relevante, en celebraciones donde su presencia habría sido impensable hace apenas unos años".
David Aldea, presidente de la asociación, resume esta tendencia en los hábitos de consumo con una idea clara: los platos preparados han dejado de ser una solución de urgencia para convertirse en una elección habitual y consciente. "Antes era impensable sacar platos preparados en la comida de Navidad, ahora es lo habitual", ha declarado, afirmando que "la gente entre semana no quiere cocinar".
Más variedad, más calidad y recetas de todo tipo
El crecimiento no solo responde a la falta de tiempo, sino que tiene que ver con la evolución de la oferta. El sector ha apostado por mejores recetas, reformulaciones para reducir sal, grasas o azúcares, ingredientes de proximidad y mejoras en los procesos de conservación y envasado que alargan la vida útil sin perder calidad.
"La gente quiere desde un plato tradicional a una receta súper exótica", ha resumido Aldea. Esa variedad de propuestas –desde cocina tradicional hasta opciones internacionales– conecta con una sociedad cada vez más diversa y con consumidores que alternan formatos: compra para el hogar, take away, delivery o consumo rápido en tienda.
Por categorías, la pizza ha vuelto a liderar el mercado en 2025, con 131.600 toneladas sumando refrigeradas y congeladas, un 2,6% más que el año anterior. Le siguen las patatas congeladas (98.056 toneladas, +3%) y los platos con base de pasta (72.405 toneladas, +7,2%).
Por tipo de conservación, los refrigerados mantienen la primera posición, con 330.602 toneladas y un crecimiento del 5%. Los congelados alcanzaron 297.023 toneladas (+2,5%) y los productos a temperatura ambiente, 87.426 toneladas (+4,1%). Dentro de cada segmento destacan los platos refrigerados con base de carne (+12,4%) y pasta (+9,1%), los salteados congelados (+4,9%) y los platos ambiente con base de pasta y arroz (+7%).
Un sector con proyección exterior
La asociación –que lleva más de 45 años en el mercado– agrupa actualmente a 22 compañías con 53 centros de producción en España y crea más de 8.800 empleos directos. La producción conjunta de las empresas asociadas creció un 10,8% en 2025, hasta 324.037 toneladas.
Esta nueva tendencia también se extiende al exterior, y es que las exportaciones aumentaron un 11,3% en términos constantes y alcanzaron 69.508 toneladas, el 21,4% de la producción total. Portugal, Francia, Reino Unido, Polonia y Alemania se consolidan como los principales destinos.
"Nuestro objetivo es adaptarnos al cliente", destacan desde la dirección de la asociación, que define la actividad como "es un sector inquieto con cada vez más operadores". Parte de esa estrategia pasa también por el arraigo territorial: "Queremos a nuestros proveedores lo más cerca posible. Tenemos nuestras empresas en entornos rurales, favoreciendo así zonas despobladas".
Para el presidente de la asociación, el momento actual trasciende la coyuntura. "Hablar de platos preparados es hablar del futuro de la alimentación y de nuestra responsabilidad como sector. Una forma de alimentarnos más segura, accesible y alineada con las necesidades de una sociedad cada vez más diversa y multicultural. Un futuro que ya se refleja en nuestros hábitos de consumo hoy en día y que seguirá evolucionando en los próximos años, donde la conveniencia seguida del placer de comer bien se consolida como ejes clave de consumo".
Con cifras récord y presencia casi universal en los hogares, los platos preparados ya no son solo una alternativa rápida, sino que se han convertido en una pieza fundamenyal de la nueva forma de comer en España.



