
José Luis Martínez-Almeida ha calificado este jueves de "auténtica chapuza" la regularización masiva de inmigrantes impulsada por el Gobierno central, al asegurar que "no obedece a una convicción real de integrar a estas personas, sino una necesidad política, pactada única y exclusivamente con Podemos".
"Es una auténtica chapuza que solo sabían Pedro Sánchez, Irene Montero y Ione Belarra", ha insistido, para después criticar que no se consultara con las comunidades autónomas ni con los ayuntamientos, cuando precisamente serán estos quienes tendrán que gestionar los servicios públicos para la atención de estas personas.
Almeida ha puesto el foco sobre Podemos, señalando que la medida tiene un trasfondo ideológico preocupante: "Parece increíble que esto se acordara con Podemos bajo la teoría del gran reemplazo, que es una teoría nazi, porque así hay que decirlo, esbozada y afirmada por Irene Montero", ha lanzado, rescatando las declaraciones de la líder de los morados que afirmó que soñaba con "barrer de fachas y de racistas este país con personas migrantes".
Desde Chamartín, el alcalde también ha dado respuesta a la demanda de Reyes Maroto, que había pedido al Ayuntamiento de Madrid la creación de nuevas oficinas municipales que atiendan a estas personas durante el proceso. A la portavoz del PSOE, el alcalde le ha recomendado que "hable con el Gobierno para ver qué es lo que hay que hacer o qué es lo que no tiene que hacer el Gobierno, pero que la responsabilidad no la traspase a los ayuntamientos y a las comunidades autónomas".
En la misma línea, el primer edil ha asegurado que no ha recibido ninguna notificación, "oficial o fehaciente", ni cuenta con ningún "conocimiento" sobre cómo debe actuar su Gobierno frente a esta medida. "Por tanto le digo a Maroto que hable con el Gobierno y le exija todos los trámites que haya que hacer respecto a estas personas", ha reclamado.
Para Almeida una regularización de estas características es un "asunto de Estado" y, como tal, "no se acuerda con Podemos". "Se tiene que debatir en el Congreso y además se tiene que hablar con las comunidades autónomas y con los ayuntamientos. Si no lo quieren tratar como una cuestión de Estado, que no acudan ahora a nosotros", ha zanjado.

