
La crecida del caudal del río Manzanares como consecuencia de las intensas lluvias registradas en Madrid durante las últimas semanas ha dejado una imagen poco habitual en la capital: una nutria nadando por el cauce a su paso por la ciudad. El avistamiento, producido en el entorno de El Pardo, refuerza la percepción de que la recuperación ambiental del río comienza a consolidarse tras décadas de degradación.
El vídeo ha sido difundido en redes sociales por la plataforma Jarama Vivo, que ha subrayado la relevancia del episodio desde el punto de vista ecológico. "La dinámica fluvial es necesaria para mejorar los ríos y la biodiversidad asociada al cauce y sus riberas", ha señalado la entidad.
Una escena poco habitual
Aunque la aparición de la nutria ha sorprendido a muchos madrileños, no es un hecho completamente aislado. En los últimos años se han detectado huellas y otros indicios de su presencia en distintos tramos del Manzanares, si bien los avistamientos directos siguen siendo muy escasos. Ver a un ejemplar en pleno entorno urbano continúa siendo una escena excepcional.
La nutria es una especie autóctona de la región, cuyo hábitat natural incluye ríos, arroyos y embalses. Sin embargo, durante décadas su población se redujo de forma drástica en Madrid debido a la construcción de presas, la fragmentación del hábitat y la presión humana en sus zonas de reproducción, factores que la situaron prácticamente al borde de la extinción en la comunidad.
No es la primera vez que las crecidas del Manzanares coinciden con la reaparición de la especie. En marzo del año pasado, tras otro episodio de lluvias intensas, varios viandantes constataron su presencia en distintos puntos del río. Y en junio de 2019 se produjo el avistamiento más simbólico, cuando el biólogo de la Universidad Complutense de Madrid Francisco José García observó un ejemplar a la altura del Puente de los Franceses, en el entorno del entonces estadio Vicente Calderón, el primero documentado en casi 50 años en esa zona.


