LD (EFE) En una entrevista que publica el semanario alemán Stern, el ministro germano de Asuntos Exteriores, Joschka Fischer, descarta que se pueda lanzar una intervención militar para frenar el programa nuclear iraní porque, menciona, "no veo que estemos en medio de una confrontación similar a la de Irak. Pienso que todos los implicados en las conversaciones -incluidos EEUU e Israel- tienen claro que la guerra no es una opción".
Sin embargo, aceptó que "una nuclearización militar de Irán podría tener, en una de las regiones más peligrosas del mundo, consecuencias imprevisibles", dijo el ministro, y añadió que no sólo Israel, sino también Europa, caería en esa amenaza. Apostó por las negociaciones que mantienen Gran Bretaña, Francia y Alemania con el Gobierno iraní pese a "la dificultad de las mismas".
El ministro anunció "conversaciones intensas" con EEUU en cuanto el presidente George Bush forme nuevo Gobierno, para tratar al máximo nivel cuestiones estratégicas, ya sea en el tema de Oriente Medio, Irak o Irán. El objetivo, dijo, es llegar pronto a un consenso sobre riegos y posibilidades en política mundial".
