
(Libertad Digital) En Berlín en la sede de la Fundación Konrad Adenauer Stiftung, el ex presidente del Gobierno realizó un llamamiento para "reforzar la unión transatlántica" evitar "el distanciamiento atlántico". En este sentido, se mostró "enormemente" complacido con que la Canciller Angela Merkel "quiera que la Unión Europea vaya en esta dirección".
Las palabras de Aznar coinciden justo con la presidencia alemana de la UE y unos días antes de la cumbre de EEUU y UE que se celebrará el próximo 30 de mayo.
Es quizá por ello por lo que el presidente de la Fundación FAES reclamó "compromisos políticos al más alto nivel" para poder hacer realidad esta área atlántica de prosperidad. Insistió en que no se trata de un club cerrado sino "abierto" en el que podrán participar países como "Canadá, México, Chile o Japón", entre otros.
"Teniendo en cuenta los pobres resultados de la Ronda de Doha, la Unión Europea debería considerar esta vía bilateral, que no daña en absoluto a la vía multilateral ya que las agendas de libre comercio de cada una son distintas". Para Aznar fortalecer la unión transatlántica dentro del ámbito económico es "útil" porque combina "un acuerdo bilateral y una Agenda Multilateral de Desarrollo".
Y aseguró que este proyecto producirá "un aumento de comercio y de inversiones, de una competencia reforzada y de mayor innovación y productividad". Lo que se traducirá en un incremento "substancial y permanente" de bienestar económico y la creación de "más y mejor empleo".
Más en particular y para dejar bien claro cuáles podrían ser los beneficios reales de estas reformas, el ex presidente del Gobierno citó el último informe elaborado por la OCDE en 2005 en el que calcula que mayor liberalización transatlántica llevaría a un aumento permanente de la renta per capita de hasta un 3,5%."Esto es el equivalente a que cada trabajador recibiese el sueldo de una año gratis", remachó.
Aznar, también, desgranó algunas de las propuestas concretas contenidas en el informe de FAES como una actuación conjunta entre la Unión Europea y Estados Unidos, en el plano multilateral, que permita eliminar las barreras comerciales entre ambos lados del Atlántico.
Con todo, el presidente de la Fundación FAES defendió la necesidad del triunfo transatlántico no desde una perspectiva puramente económica sino también estratégica. "La Unión Europea y los Estados Unidos de América, comparten principios y objetivos, y se enfrentan a las mismas amenazas".
En un primer lugar, Aznar citó la amenaza del terrorismo islámico y después enumeró otros retos globales como las pandemias o la cuestión energética. "Ambas regiones necesitan mejorar su eficiencia energética, promover la diversidad de fuentes de energía y asegurarse un suministro energético seguro", espetó.
El ex presidente del Gobierno español repasó los antecedentes de lo que sería el área atlántica de prosperidad, recordó que el origen de la Unión Europea fue fundamentalmente económico y subrayó el compromiso tanto europeo como norteamericano de "un mercado libre y global y la lucha contra la pobreza".
En el acto de presentación en Berlín, además de Aznar, también han participado Wilheim Staudacher, secretario general de la Fundación Konrad Adenauer; Matthias Wissmann MP, presidente del Comité para Asuntos Europeos en el Bundestag; Martin Bartenstein, ministro federal de Economía y Trabajo de Austria; Borden Gray, embajador de Estados Unidos para la Unión Europea; y Elmar Bros, miembro del Parlamento Europeo.
