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Chávez anuncia que el estado venezolano tomará el control de los campos petroleros operados por multinacionales

Sólo un día después de que el Parlamento venezolano diese carta blanca a Chávez para legislar sin límites y avanzar la implantación de una dictadura en Venezuela, el presidente ha anunciado que el 1 de mayo el Estado asaltará y tomará el control de los campos petroleros operados por trasnacionales de Estados Unidos, Francia, Noruega y Reino Unido en la Faja del Orinoco. Chávez, que también reiteró su intención de nacionalizar el sector eléctrico, no perdió la oportunidad de llamar "criminal de guerra" e "incapaz" a Bush y dijo que EEUU "es una dictadura", en respuesta a las críticas de este país a su proyecto totalitario.

L D (EFE) En una rueda de prensa, el dictador en ciernes dijo que quiere "negociar", aunque dejó claro que ha dado "instrucciones para que el 1 de mayo amanezcan bajo control nuestro todos esos campos".
 
Cuando se haga la ley y tomemos el control de esos campos, los trabajadores de esas empresas van a estar en la nómina de PDVSA, con todos los derechos y deberes de un trabajador" de la principal industria venezolana, añadió.

Los campos citados por Chávez son operados desde la década del 90 mediante "asociaciones estratégicas" entre las trasnacionales Exxon Mobil, Chevron y Conoco-Phillips (EEUU), la francesa Total, la noruega Statoil, la británica British Petroleum y Petróleos de Venezuela (PDVSA), con una minoría accionarial. Los campos se encuentran en la Faja del Orinoco (oriente), una región rica en crudos pesados y extrapesados, que produce unos 600.000 barriles diarios de petróleo, según datos oficiales.

Chávez ya había anunciado la "nacionalización" de las asociaciones estratégicas para adecuar las operaciones de "mejoramiento de crudo pesado" a la Ley de Hidrocarburos, que obliga a que PDVSA tenga mayoría accionarial en todas las actividades de exploración, extracción y distribución del crudo y sus derivados. 

 
En abril de 2006 casi una veintena de trasnacionales aceptó migrar de los convenios operativos suscritos en la década del 90 a las "empresas mixtas", en las que PDVSA cuenta con mayoría, como dicta la ley vigente. Chávez insistió en que su gobierno quiere "negociar" con las trasnacionales que operan bajo el esquema de "asociaciones estratégicas" y dijo que ya existe un "plan clarito" en ese sentido. "El que no está de acuerdo tiene derecho a irse (...), pero nosotros vamos a respetar sus derechos", sostuvo el presidente venezolano.

Además, Chávez reiteró que nacionalizará el sistema eléctrico y precisó que comenzará a hacerlo próximamente con la empresa Electricidad de Caracas y sus filiales, porque, en su opinión, es "una necesidad". "No es un capricho", dijo Chávez que destacó que abrirá el proceso para desprivatizar el sector con la empresa Electricidad de Caracas, controlada por la estadounidense AES Corp., y sus empresas filiales en diferentes zonas del este y oeste venezolano.

Sobre las eléctricas dijo: "segundo, (nacionalizaremos en esta área) a Seneca en Nueva Esparta; tercero, Elebol en Ciudad Bolívar; cuarto Eleval en Valencia; quinto Calife en Puerto Cabello y Turboven en Maracay y un conjunto de generadores privados, que son pequeños, y lo estamos evaluando". A los trabajadores de las empresas eléctricas y a los accionistas les exhortó a no dejarse "meter temores". "No se vayan a estar infartando", dijo, antes de garantizar que el servicio eléctrico será generado por "una empresa estatal de propiedad social", lo que incluirá "un sector de los inversionistas nacionales".

Un 87 por ciento de los trabajadores de las eléctricas son propietarios del 1 por ciento del total de las acciones y "con ellos vamos a negociar (...) y los que quieran vender esas acciones se indemnizarán sin ningún daño a su patrimonio", garantizó.

 
 Ve "una dictadura" en EEUU
 
Además de este anuncio, Chávez aprovechó la comparecencia ante la prensa para responder al número dos de Condoleezza Rice, John Negroponte, que dos días atrás advertía al Senado estadounidense del peligro que supone Chávez para la estabilidad de Iberoamérica.
 
En su habitual estilo zafio, Chávez profirió todo tipo de descalificaciones contra EEUU, Bush y el propio Negroponte. Dijo que en Estados Unidos existe "una dictadura" y que su presidente Bush es un "criminal de guerra" que "debería renunciar" al poder por falta de "capacidad política y moral".
 

Chávez también calificó de "criminal de guerra" al aspirante a número dos del Departamento de Estado, John Negroponte, y le advirtió de que lo "espera" en Venezuela "sin miedo" para hacer frente a los presuntos planes intervencionistas de Estados Unidos en el país suramericano. "El presidente de Estados Unidos debería renunciar si tuviera algo de dignidad (...) no tiene ya ni capacidad política, ni capacidad moral ni de ningún tipo para gobernar aquel país", declaró Chávez en una rueda de prensa con medios extranjeros y locales en la sede del gobierno.

En una larga intervención, en la que comparó el talante "fascista" de Bush con el de Adolfo Hitler, el jefe del Estado venezolano insistió en que "si en algún país hay miseria, pobreza y la más alta desigualdad es en Estados Unidos". "En Estados Unidos lo que hay es una dictadura de una elite (...) pido a Dios por el pueblo de EEUU, ojalá sea capaz de liberarse de la tiranía que tienen. Pido a Dios por el mundo, ojalá seamos capaces de liberarnos de la amenaza imperialista", expresó Chávez.

Chávez  respondió a las críticas de Negroponte vertidas el pasado martes, cuando lo acusó de haber intentado "exportar su populismo" y de supuestamente ser una fuerza negativa para la región, durante una audiencia ante el comité del Senado que debe confirmar su designación como el segundo al mando en el Departamento de Estado. "Ese (Negroponte) es un criminal de guerra, y ahora el otro criminal de guerra que es Bush lo ha nombrado, creo que lo ha nombrado, segundo en el Departamento de Estado", dijo Chávez, que condenó los presuntos planes del aspirante al alto cargo de intervenir en Venezuela. "Si usted (Negroponte) quiere 'come on', que aquí lo esperamos a usted y a sus criminales de guerra, no tenemos miedo", expresó el presidente de Venezuela.

Dice que apreció una "notable mejoría" en la salud de Castro

En la maratoniana rueda de prensa, también tuvo tiempo Chávez para contar que el lunes conversó "más de dos horas" en La Habana con el dictador cubano Fidel Castro, en quien apreció una "notable mejoría" de salud. "Dos horas estuvimos hablando, y él quería seguir hablando, sólo que le dije ya está bueno, volveré",
 
Chávez, que mostró un ejemplar del diario oficial de la dictadura cubana "Granma" que reseña su visita, agregó que Castro exhibe "una notable mejoría" porque "ha recuperado varios kilos", durante la convalecencia de la operación gastrointestinal a la que fue sometido en julio pasado, que le obligó a delegar el poder en su hermano Raúl Castro, ministro de Defensa y segundo hombre al mando de la dictadura. Fidel Castro reapareció el martes junto a Chávez en la televisión cubana después de tres meses sin imágenes suyas, y la víspera de cumplir medio año alejado del poder.

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