LD (EFE) En la sesión parlamentaria boliviana que duró más de diez horas y que sólo fue interrumpida por el mensaje del presidente Carlos Mesa quien pretende adelantar las elecciones generales, los diputados han aprobado crear un nuevo impuesto del 32 por ciento a la producción de las empresas petroleras y mantener el pago de la regalía en un 18 por ciento. La votación se resolvió con 58 votos a favor y 47 en contra.
El nuevo impuesto del 32 por ciento, punto central de la nueva Ley de Hidrocarburos, que deberá ser refrendado en el Senado, se aplicará a la producción de todas las empresas petroleras que operen en campos grandes y pequeños en Bolivia y será fiscalizada en la superficie.
La renta petrolera será de aplicación inmediata para todas las firmas del sector y no podrá ser deducible con el pago de otros impuestos, según la resolución de la Cámara de Diputados. Además, los congresistas decidieron mantener el nivel de la regalía, que es un pago fijo que se hace al Estado por explotar recursos naturales, en un 18 por ciento, tal y como fijan los contratos firmados a finales de los noventa por las multinacionales que operan en el país.
