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LA ÚLTIMA VISITA DE LA SOBERANA FUE EN 1976

EEUU y Gran Bretaña exhiben su buena sintonía con la visita de Isabel II a la Casa Blanca

Varios miles de personas se dieron cita este lunes en los jardines de la Casa Blanca para recibir a la Reina Isabel II de Inglaterra en una colorida ceremonia con la que Washington quiso ensalzar sus buenas relaciones con sus primos hermanos en Londres. En sus discursos ambas autoridades han destacado "los principios compartidos de igualdad, democracia y la ley". Con motivo de la visita de la Corona británica, la última fue en 1976, la Casa Blanca ha organizado una "gran gala" para esta noche con 134 invitados.

Varios miles de personas se dieron cita este lunes en los jardines de la Casa Blanca para recibir a la Reina Isabel II de Inglaterra en una colorida ceremonia con la que Washington quiso ensalzar sus buenas relaciones con sus primos hermanos en Londres. En sus discursos ambas autoridades han destacado "los principios compartidos de igualdad, democracia y la ley". Con motivo de la visita de la Corona británica, la última fue en 1976, la Casa Blanca ha organizado una "gran gala" para esta noche con 134 invitados.
L D (EFE) "Nuestros dos países comparten valores comunes, honramos nuestras tradiciones y nuestra historia compartida". Lo decía el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, en su discurso de bienvenida.
 
El inquilino de la Casa Blanca optó por recordar algunos de los aspectos más espinosos de la política internacional, al destacar que tanto Gran Bretaña como EEUU "resisten a los que matan a inocentes para impulsar la ideología del odio, ya sea asesinando en Nueva York, Londres, Kabul o Bagdad".
 
"Las tropas estadounidenses y británicas están a la ofensiva contra extremistas y terroristas", insistió Bush. Y añadió que "a muchos les resulta difícil ver los frutos de nuestro trabajo", pero afirmó que es el camino correcto hacia la paz y refleja "los valores que celebran estadounidenses y británicos y la gran mayoría de las personas en Oriente Medio".
 
El presidente republicano elogió el liderazgo de la soberana británica y su rechazo al "extremismo y el terror". El tono solemne se truncó por unos minutos cuando Bush, en un lapsus lingüístico, aseguró que la última visita de la soberana británica, de 81 años, había sido en 1700, y enseguida se corrigió y dijo que se refería a 1976.
 
Entre los asistentes no pararon de escucharse elogios a la Reina Isabel II. "Es un acontecimiento fascinante, soy un gran forofo de la reina", decía Steven Anderson, presidente de la Asociación Nacional de Farmacias de EEUU, quien alabó la capacidad de la Corona británica para "adaptarse y sobrevivir". "Es la quintaesencia de una dama", afirmaba Robin Robinson, una funcionaria del Departamento de Agricultura, quien definió a la soberana como un "icono" en la historia de la monarquía.
 
Isabel II de Inglaterra y su esposo, el príncipe Felipe, duque de Edimburgo, llegaron a la Casa Blanca a las 10:50 hora local (16:50 hora española), donde los esperaban la familia Bush. El vicepresidente estadounidense, Dick Cheney, su esposa Lynn y la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, formaron también parte de la comitiva de bienvenida.
 
La pareja real fue recibida con una salva de 21 cañonazos, seguida primero del himno nacional británico y después del estadounidense. Bush y la reina pasaron a continuación revista a las tropas formadas en los jardines de la Casa Blanca.
 
La jefa de la Corona británica, quien habló después de Bush, se concentró en la historia "entrelazada" de ambas potencias. Calificó su actual visita a la antigua y rebelde colonia como un buen momento para mirar hacia el futuro y renovar el compromiso conjunto con "un mundo más próspero, más seguro y más libre".
 
Recordó su paso por el estado de Virginia, donde visitó el enclave de Jamestown, el primer asentamiento británico permanente en EEUU, fundado hace ahora 400 años sobre el río James por alrededor de un centenar de colonos.
 
"Mis dos días en Virginia me dieron una nueva perspectiva de los acontecimientos que ayudaron a (...) sentar las bases de esta gran nación basada en los principios compartidos de igualdad, democracia y la ley", señaló la soberana británica, que acudió al acto ataviada con un traje de falda y chaqueta blanco y negro, además de sombrero, guantes y bolso a juego.
 
Bush piensa rendir todos los honores a la realiza británica y por ello va a organizar esta noche de lunes la primera "gran gala" de su presidencia, que contará con 134 invitados. La majestuosa ceremonia servirá para demostrar que "Estados Unidos no tiene un aliado y amigo más cercano que el Reino Unido", según apuntaba un comunicado reciente de la residencia oficial estadounidense.

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