LD (EFE) La "fiesta grande" de los norcoreanos a la mayor gloria de Kim Jong-il, quien cumplió 63 años, se vio enmarcada por desfiles, conciertos y otras celebraciones multitudinarias, coreadas por una nueva serie de amenazas contra EEUU. El dictador amenazó a sus enemigos occidentales de usar sus supuestas armas nucleares.
La declaración subraya que Kim Jong-il, hijo y heredero del fallecido fundador de Corea del Norte, Kim Il-sung, "siempre ha hecho todo lo posible para impulsar las fuerzas armadas" norcoreanas. Ese mensaje adquiere mayor significado tras el anuncio oficial de Corea del Norte, realizado el jueves pasado, de que dispone ya de armas atómicas.
Con ocasión del cumpleaños del sexagenario líder norcoreano, la cúpula militar y política de Corea del Norte mostró, en una reunión nacional celebrada en Pyongyang, su adhesión a Kim Jong-il y su compromiso de seguir luchando contra esa "creciente hostilidad de los imperialistas de EEUU".
