LD (Agencias)
En una entrevista concedida al periódico francés
Le Figaro
, Nicolas Sarkozy, afirma que las mezquitas donde se predique el “integrismo” serán “cerradas” y los imanes que tengan “discursos radicales” serán expulsados del país. El ministro de interior precisa que “sistemáticamente” se deniega un visado a los conferenciantes que "no presentan garantías de respeto de las reglas republicanas”.
Nicolás Sarkozy, que impulsó la organización del Islam en Francia con la creación del Consejo Francés del Culto Musulmán (CFCM), en el que está representada la Unión de Organizaciones Islámicas de Francia próxima a los Hermanos Musulmanes, afirma que no negocia con los radicales. “Dialogo con la comunidad de los musulmanes de Francia tal como es, en su diversidad y su realidad”, afirma el ministro, y recuerda que “guste o no, la realidad” es que hay cinco millones de musulmanes en el país.
El ministro francés señaló que aunque “el derecho de creencia” es un derecho fundamental, los musulmanes “no están por encima de las leyes, pero tampoco por debajo” de las mismas. “Porque he sabido tender la mano, puedo ser firme contra todo movimiento integrista”, subraya el ministro, para el que “nunca” ha habido “tan poca violencia” en los barrios periféricos sensibles, donde ha disminuido un 22 por ciento desde enero. Pese a esta mejora, le preocupa que “con demasiada frecuencia” los”únicos valores que reinan en esos barrios son los del dinero fácil, la droga y la violencia”.
Nicolás Sarkozy, que impulsó la organización del Islam en Francia con la creación del Consejo Francés del Culto Musulmán (CFCM), en el que está representada la Unión de Organizaciones Islámicas de Francia próxima a los Hermanos Musulmanes, afirma que no negocia con los radicales. “Dialogo con la comunidad de los musulmanes de Francia tal como es, en su diversidad y su realidad”, afirma el ministro, y recuerda que “guste o no, la realidad” es que hay cinco millones de musulmanes en el país.
El ministro francés señaló que aunque “el derecho de creencia” es un derecho fundamental, los musulmanes “no están por encima de las leyes, pero tampoco por debajo” de las mismas. “Porque he sabido tender la mano, puedo ser firme contra todo movimiento integrista”, subraya el ministro, para el que “nunca” ha habido “tan poca violencia” en los barrios periféricos sensibles, donde ha disminuido un 22 por ciento desde enero. Pese a esta mejora, le preocupa que “con demasiada frecuencia” los”únicos valores que reinan en esos barrios son los del dinero fácil, la droga y la violencia”.
