LD (EFE) En una entrevista concedida a una cadena de televisión boliviana, el diputado y líder del opositor Movimiento al Socialismo (MAS), Evo Morales, calificó de "chantaje" el anuncio de dimisión realizado por el presidente Carlos Mesa, "porque no es irrevocable".
En su mensaje, el mandatario criticó con dureza al dirigente cocalero por "mentir" al país y "trabar" el desarrollo de la economía nacional con los bloqueos de carreteras que lidera. En respuesta, Morales dijo que se trata de una "una guerra racial" contra su persona y que Mesa "se ha desenmascarado".
El cocalero explicó que la Ley de Hidrocarburos que apoya el Gobierno de Mesa busca no perjudicar en lo absoluto a las empresas trasnacionales ni a la ayuda que recibe Bolivia de la comunidad internacional. Según el legislador socialista, el plan de reforma petrolera que Mesa presentó al Congreso el año pasado busca exigir a las empresas las mismas regalías, del 18 por ciento, que las que tiene la actual normativa, más el 32 por ciento de impuestos.
En defensa del proyecto de ley del MAS, que sobre la materia prevé regalías por un cincuenta por ciento, tributos aparte, Morales dijo que "si Carlos Mesa no quiere ser un Gobierno limosnero, si no quiere que Bolivia sea limosnera, no tenemos otra alternativa que recuperar todos los recursos naturales y ahora tenemos la oportunidad de recuperar los hidrocarburos".
Aclaró que ni su partido "ni el pueblo boliviano están pidiendo la expulsión de las trasnacionales, ni están pidiendo confiscación ni expropiación de los bienes" de estas compañías, entre las que se encuentra la hispano-argentina Repsol YPF. Por eso, calificó la determinación de renunciar de Mesa de "chantaje, porque no es una renuncia irrevocable", al dejar la decisión final en manos del Parlamento.
