
L D (EFE) Jarrazi destacó que algún país de Oriente Medio que no firmó el tratado, como Israel, "se le da acceso restringido a materiales, equipo y tecnología", lo que le ha permitido acumular un arsenal nuclear que pone en peligro la seguridad mundial.
Apenas unas horas después de que Irán anunciara públicamente que reanudará el enriquecimiento de uranio, pese a la oposición internacional, el ministro iraní aseguró que el uso pacífico de esta tecnología es uno de "principales pilares" del TNP, y el principio de actuación del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Estados Unidos, apoyado por Israel, insiste por su parte en que el programa iraní tiene fines militares y ha amenazado en varias ocasiones en llevarlo al Consejo de Seguridad de la ONU. El uranio enriquecido puede emplearse en la producción energética pero también en la fabricación de bombas nucleares.
En su intervención en la conferencia, el ministro iraní dijo que "es inaceptable que algunos países quieran limitar el acceso a esta tecnología a un club restringido de Etados avanzados, con el pretexto de la no proliferación". "Esto viola la letra y el espíritu del tratado, y destruye el equilibrio fundamental entre sus derechos y obligaciones", dijo. El propio tratado, adoptado hace 35 años, recalca el "derecho inalienable a desarrollar la investigación nuclear y a producir energía atómica con fines pacíficos", como pretende hacer Irán, señaló. "Irán –indicó Jarrazi– está decidido a continuar con todas las esferas legales de tecnología nuclear, incluido el enriquecimiento de uranio, exclusivamente con fines pacíficos. Y estamos ansiosos de dar las seguridades y garantías objetivas de que seguirán siendo pacíficas".
Criticó que la comunidad internacional, a través de las negociaciones que mantiene su país con la "troika" europea (Francia, Alemania y el Reino Unido), exija a su país la suspensión permanente de esta actividad como una garantía objetiva. "Que nadie tenga la ilusión de que una garantía objetiva equivale al cese o a la suspensión a largo plazo de una actividad que es legal, que se ha llevado a cabo, y que se seguirá llevando a cabo bajo la supervisión completa e intrusiva del OIEA", añadió.
El ministro denunció públicamente el agravio que supone conceder el acceso restrictivo a la tecnología nuclear a países que no forman parte del tratado, y que por tanto no están sometidos a la supervisión y verificación del OIEA. Estos Estados "son premiados con el acceso restrictivo a materiales, equipo y tecnología, mientras que otros Estados firmantes del tratado sufren amplias restricciones", subrayó. Citó el caso de Israel, que, dijo, ha podido, de esta manera, "desarrollar una de las mayores reservas de armas nucleares, lo que ha puesto en peligro la paz y la seguridad regional y mundial". Israel, agregó, "ha rechazado continuamente los llamados de la comunidad internacional a adherirse al TNP y colocar sus instalaciones bajo las salvaguardas completas del OIEA".
Apenas unas horas después de que Irán anunciara públicamente que reanudará el enriquecimiento de uranio, pese a la oposición internacional, el ministro iraní aseguró que el uso pacífico de esta tecnología es uno de "principales pilares" del TNP, y el principio de actuación del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Estados Unidos, apoyado por Israel, insiste por su parte en que el programa iraní tiene fines militares y ha amenazado en varias ocasiones en llevarlo al Consejo de Seguridad de la ONU. El uranio enriquecido puede emplearse en la producción energética pero también en la fabricación de bombas nucleares.
En su intervención en la conferencia, el ministro iraní dijo que "es inaceptable que algunos países quieran limitar el acceso a esta tecnología a un club restringido de Etados avanzados, con el pretexto de la no proliferación". "Esto viola la letra y el espíritu del tratado, y destruye el equilibrio fundamental entre sus derechos y obligaciones", dijo. El propio tratado, adoptado hace 35 años, recalca el "derecho inalienable a desarrollar la investigación nuclear y a producir energía atómica con fines pacíficos", como pretende hacer Irán, señaló. "Irán –indicó Jarrazi– está decidido a continuar con todas las esferas legales de tecnología nuclear, incluido el enriquecimiento de uranio, exclusivamente con fines pacíficos. Y estamos ansiosos de dar las seguridades y garantías objetivas de que seguirán siendo pacíficas".
Criticó que la comunidad internacional, a través de las negociaciones que mantiene su país con la "troika" europea (Francia, Alemania y el Reino Unido), exija a su país la suspensión permanente de esta actividad como una garantía objetiva. "Que nadie tenga la ilusión de que una garantía objetiva equivale al cese o a la suspensión a largo plazo de una actividad que es legal, que se ha llevado a cabo, y que se seguirá llevando a cabo bajo la supervisión completa e intrusiva del OIEA", añadió.
El ministro denunció públicamente el agravio que supone conceder el acceso restrictivo a la tecnología nuclear a países que no forman parte del tratado, y que por tanto no están sometidos a la supervisión y verificación del OIEA. Estos Estados "son premiados con el acceso restrictivo a materiales, equipo y tecnología, mientras que otros Estados firmantes del tratado sufren amplias restricciones", subrayó. Citó el caso de Israel, que, dijo, ha podido, de esta manera, "desarrollar una de las mayores reservas de armas nucleares, lo que ha puesto en peligro la paz y la seguridad regional y mundial". Israel, agregó, "ha rechazado continuamente los llamados de la comunidad internacional a adherirse al TNP y colocar sus instalaciones bajo las salvaguardas completas del OIEA".
