L D (EFE)
"Soy candidato al cargo de presidente para las próximas elecciones", dijo taxativamente Karzai en su comparecencia ante los informadores, al tiempo que señalaba que "estamos tratando de fijar la fecha, que podría ser en junio o julio". Karzai ha hecho este anuncio después de que la Loya Yirga o Gran Asamblea de Afganistán aprobara el pasado domingo la nueva Constitución del país, que debe permitir unos comicios democráticos.
En la Carta Magna se recoge un sistema presidencialista, como Karzai exigía para seguir en activo en la política, pero con dos vicepresidentes en el Gobierno y el derecho al veto del Parlamento en varias cuestiones, para equilibrar los poderes del Ejecutivo, como exigían los "señores de la guerra" y las minorías étnicas.
El pasado jueves, un nuevo partido, que aún no ha adoptado un nombre y que está compuesto por algunos de los representantes en la pasada Loya Yirga, anunció que se presentaría a las elecciones y que propugnaría la reforma de la Constitución para "tener un Parlamento fuerte, que Gobierne en nombre del pueblo, y no un presidente fuerte, que se convierta en un dictador".
Durante las tres semanas de reuniones de la Loya Yirga constituyente se ha apreciado claramente la rivalidad entre la etnia mayoritaria, la pastún, a la que pertenece Karzai, y las minoritarias, la uzbeka, la tayika y la hazara, instaladas sobre todo en el norte y oeste de Afganistán. El problema de la hostilidad entre las etnias y las numerosas tribus afganas es uno de los peligros que acosan al proceso electoral, junto con la dificultad para hacer un censo fiable en el país, con más de diez millones de habitantes.
En la Carta Magna se recoge un sistema presidencialista, como Karzai exigía para seguir en activo en la política, pero con dos vicepresidentes en el Gobierno y el derecho al veto del Parlamento en varias cuestiones, para equilibrar los poderes del Ejecutivo, como exigían los "señores de la guerra" y las minorías étnicas.
El pasado jueves, un nuevo partido, que aún no ha adoptado un nombre y que está compuesto por algunos de los representantes en la pasada Loya Yirga, anunció que se presentaría a las elecciones y que propugnaría la reforma de la Constitución para "tener un Parlamento fuerte, que Gobierne en nombre del pueblo, y no un presidente fuerte, que se convierta en un dictador".
Durante las tres semanas de reuniones de la Loya Yirga constituyente se ha apreciado claramente la rivalidad entre la etnia mayoritaria, la pastún, a la que pertenece Karzai, y las minoritarias, la uzbeka, la tayika y la hazara, instaladas sobre todo en el norte y oeste de Afganistán. El problema de la hostilidad entre las etnias y las numerosas tribus afganas es uno de los peligros que acosan al proceso electoral, junto con la dificultad para hacer un censo fiable en el país, con más de diez millones de habitantes.
