
LD (EFE) En Sucre, capital oficial de Bolivia, los constituyentes mantienen desde hace tres semanas un debate sobre si la Asamblea es "originaria", con poderes sobre las demás instituciones del Estado, como pide Morales, o "derivada", con un mandato preciso de redactar una Carta Magna que sólo entrará en vigor cuando sea ratificada en un referendo. El oficialista Movimientos Al Socialismo (MAS), que tiene mayoría en la Asamblea, propone que esta asuma facultades "originarias" y "fundacionales", lo que implicaría constituirse en un gran poder que incluso podría cerrar el Congreso y destituir a Morales, como el mismo ha sugerido en varias ocasiones. Los opositores, en cambio, plantean respetar la ley de convocatoria de la Constituyente, que establece que no puede interferir con los otros poderes constituidos.
El oficialismo y la oposición también están enfrentados sobre si las decisiones de la Asamblea deben aprobarse sólo por mayoría absoluta (128 de 255 votos), como postula el MAS (que tiene 137), o con dos tercios (170), como indican la actual Constitución, la ley de convocatoria y la oposición. Según la prensa local, el oficialismos ha logrado acercamientos con la oposición para declarar "originaria" la Asamblea, a cambio de que se respeten los dos tercios en la aprobación de sus decisiones. Al respecto, Aruquipa dijo que continúan esas conversaciones en Sucre, pero insistió en que "detrás de declarar originaria a la Asamblea se esconde la intención de cerrar el Congreso". "Y los dos tercios en la votación no son negociables, porque están en la ley", agregó.
El oficialismo y la oposición también están enfrentados sobre si las decisiones de la Asamblea deben aprobarse sólo por mayoría absoluta (128 de 255 votos), como postula el MAS (que tiene 137), o con dos tercios (170), como indican la actual Constitución, la ley de convocatoria y la oposición. Según la prensa local, el oficialismos ha logrado acercamientos con la oposición para declarar "originaria" la Asamblea, a cambio de que se respeten los dos tercios en la aprobación de sus decisiones. Al respecto, Aruquipa dijo que continúan esas conversaciones en Sucre, pero insistió en que "detrás de declarar originaria a la Asamblea se esconde la intención de cerrar el Congreso". "Y los dos tercios en la votación no son negociables, porque están en la ley", agregó.
