
LD (EFE) Con un alto índice de abstención, los panameños han autorizado al Gobierno del presidente Martín Torrijos que lleve a cabo un proyecto de ampliación del canal interoceánico. Según los datos preliminares ofrecidos por el Tribunal Electoral (TE) y tras ser escrutados el 75,25 por ciento de los votos, el plan ha sido aprobado por el 78,33 por ciento de los electores. Un 21,67 por ciento de los electores lo han rechazado.
Superado el sesenta por ciento de los votos escrutados, el presidente del TE, Eduardo Valdés, proclamó oficialmente que "el voto 'sí' ha ganado ampliamente". Sin embargo, las autoridades indicaron que se registró un alto índice de abstención puesto que la participación fue del 43,30 por ciento de los 2,1 millones de electores registrados.
El desarrollo del referendo ha sido elogiado por los observadores internacionales, aunque grupos promotores del "no" denunciaron irregularidades durante las votaciones. El Gobierno panameño y la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), agencia autónoma estatal que gestiona la vía, han enfatizado que la ampliación es el primer proyecto de dimensión histórica que se ejecutará en la franja acuática bajo administración panameña.
La inversión en el proyecto de ensanche del Canal será de 5.250 millones de dólares, de los cuales 2.950 millones de dólares se financiarán con alzas de peajes y 2.300 millones con créditos externos, que también se pagará con dichos aumentos, según la ACP. Pero los promotores del "no" en el referendo sostienen que el coste real del proyecto será superior, lo que endeudará al país.
La ACP tiene programado que la obra comience en 2007 y termine en 2014, cuando el Canal cumplirá un siglo de operaciones. Por el Canal de Panamá pasa el cinco por ciento del comercio mundial, que el Gobierno espera aumentar al diez por ciento con la ampliación, pues permitirá el paso de buques de mayores dimensiones que los Panamax, los más grandes que pasan actualmente por la vía.
