LD (EFE) El tribunal serbio para crímenes de guerra sentenció al ex militar yugoslavo Sasa Radak a la pena máxima de veinte años de cárcel por su participación en la tortura y matanza de unos doscientos prisioneros de guerra croatas en una granja vecina a la ciudad croata de Vukovar en 1991.
En relación al mismo crimen, cometido al inicio de la guerra de independencia de Croacia de la antigua federación yugoslava, este tribunal condenó en diciembre de 2005 y enero de 2006 a quince ex miembros de las unidades de defensa territorial del antiguo Ejército yugoslavo a penas de entre veinte y cinco años de cárcel. Radak, que había participado como voluntario en las tropas yugoslavas, fue juzgado por separado debido a que la acusación contra él fue elaborada después de que comenzara el proceso contra los demás inculpados.
Según se estableció en los juicios, entre el veinte y el veintiuno de noviembre de 1991 los condenados trasladaron a unos doscientos prisioneros desde el hospital de Vukovar a esa granja, donde los separaron en grupos en un hangar y luego los fusilaron en un campo cercano.
Por su responsabilidad en esta matanza- ocurrida después de la caída de Vukovar, tras varios meses de asedio- el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY) procesa en La Haya a tres ex oficiales del antiguo Ejército yugoslavo, Veselin Sljivancanin, Miroslav Radic y Mile Mrksic. 