¿Quien se la ha dejado abierta, coño?
Rubalcaba, Majestad
Las puertas.
Parece que se cumple aquello de que “El hombre es el animal que tropieza dos veces en la misma piedra”.
Hemeroteca ABC: “El más aparatoso de los accidentes que ha sufrido el Rey ocurrió en 1981, cuando se dirigía a la piscina de la Zarzuela. Don Juan Carlos se disponía a gastar una broma a las Infantas, que se estaban bañando, cuando atravesó literalmente una PUERTA DE CRISTAL, lo que le produjo cortes en el tórax, muslo y antebrazo izquierdos, ambas manos y nariz.”
Lo único que parece que no se ha repetido ahora ha sido lo de que, entonces, iba corriendo y profiriendo “el grito de Tarzán”.
Cachis ..., si es que las puertas, a veces, son muy traicioneras; que se lo pregunten, por ejemplo, a Masiel. Yo, de pequeño. a punto de romperme la crisma; ya te digo, pues velay.
Si es que "ojo" eh..., que las desgracias nunca vienen solas...