Antes de nada, decir que Mariano nos la ha jugado colocando como Ministro de Justicia a un personaje tan "imparcial" como Gallardón.
Estoy de acuerdo con la desaparición de la figura del Procurador: cobran minutas a veces desorbitadas e incluso partidas inexistentes, por ejemplo, pasan al clientes gastos en fotocopias que en realidad han hecho en los juzgados. Además con las consultas telemáticas sería posible en contacto directo juzgado-administrado.
Recordar que agosto es inhábil sólo para asuntos civiles, salvo que sean urgentes (interdictos de obra nueva, etc.). Y que debido a la crisis, el trabajo en los juzgados de 1ª Instancia se ha duplicado en los últimos años, y sin embargo las plantillas de funcionarios no han sido aumentadas, lo que supone una carga adicional de trabajo. Además de que nos han colado la realización de consultas en las bases de datos de Hacienda, Tráfico, TGSS, etc., sin que haya supuesto aumento del sueldo, con lo que los funcionarios de las anteriores administraciones han visto aligerado su trabajo.
Cambiando de tema: ¿por qué no se habla de los profesores?. Disfrutan de dos meses de vacaciones en verano, 15 días en Navidad, Semana Santa... cobrando un sueldo neto mínimo de 1.800 euros y con jornadas lectivas de 20 horas. ¿Y los médicos que trabajan por la mañana en la S.S. y por la tarde tienen sus consultas privadas? ¿A quién no le han dicho alguna vez: "si te pasas esta tarde por mi consulta te atiendo con más tranquilidad" (y cobrando, claro)? Ciao.
Para abaratar y agilizar la Justicia es imprescindible eliminar la figura medieval, innecesaria y hasta entorpecedora en muchos casos, del procurador, figura que no existe en los sistemas judiciales más avanzados.
La figura del procurador se creó en la Edad Media para que el abogado no perdiese tiempo en copiar a mano los escritos para dar traslado de copias a las partes. Entonces el procurador era básicamente un copistero.
Cuando se inventaron las fotocopiadoras el procurador dejó de ser necesario. No obstante se mantuvo su obligatoriedad y se encargó básicamente de coger el escrito del abogado y presentarlo en el juzgado. Se les conoce entonces como "carteros de lujo", porque por entregar papeles cobran auténticas fortunas.
Ahora, con la comunicación telemática entre los juzgados y los profesionales (LEXNET), la figura del procurador, que ya no tenía sentido, tiene menos sentido aún. El procurador recibe un escrito en su ordenador, y lo reenvía al abogado. Y por ese "click" de ratón cobra a veces miles de euros.
Es un intermediario innecesario, y a veces hasta una rémora para el abogado, porque no siempre reenvía y envía los escritos al instante.
Los procuradores, que saben perfectamente que son absolutamente prescindibles, quieren ahora atribuirse unas prerrogativas y ejercer unas funciones que la Constitución atribuye a los jueces: quieren encargarse de la ejecución de las sentencias para tener algo que hacer. Sin embargo, la Constitución es clara al respecto: a los jueces corresponde juzgar y hacer ejecutar lo juzgado. Punto. Habría que modificar la Constitución para que los procuradores ejecuten las sentencias, pero claro, que en un país donde la Constitución de vulnera por sistema por las autoridades, no es de esperar que en esta cuestión hagan una excepción.
¿Por qué no se elimina la figura del procurador, y se mantiene la incompatibilidad entre procuradores y abogados, para que los abogados que quieran no puedan presentar y recibir los escritos directamente y así ahorrar cuantiosas sumas de dinero a sus clientes y a la Administración de Justicia cuando se trata del turno de oficio? Sencillamente porque el Gobierno no tiene voluntad de abaratar y agilizar la Justicia, no interesa que la Justicia funcione.
¿Juzgados abiertos en agosto? Bien, perfecto, en algo ayuará esa medida a agilizar la Justicia, pero el problema gordo no está ahí, está en los procuradores y en unas normas procesales desfasadas, no adaptadas a las nuevas tecnologías, que son ineficaces y que hay que cambiar.
Y tambien los meses de Enero y el Agosto a los diputados y senadores. Y el que no asista al Congreso,¡ a la calle¡.,
Un juzgado no puede cerrar nunca, eso como primera providencia.
Como servicio esencial, el más específico y propio del Estado, la Administración de Justicia ha de mostrar su cercanía y proximidad al ciudadano en todo momento y a la vez ha de exhibir y hacer gala de ejemplaridad en todos sus comportamientos y actuaciones como forma indirecta de legitimarse por el ejercicio de sus potestades ante la merma que le supone la ausencia de legitimación directa mediante el sufragio.
Por tanto no basta con Agosto: las tardes y los fines de semana tienen que habilitarse.
En términos económicos resulta inasumible para una economía como la española soportar el coste implícito que acarrea una Justicia que sólo despacha asuntos por las mañanas de 9 a 2 de lunes a viernes.
Así no se gana en legitimación ni aceptación popular, desde luego y eso es algo que la Justicia, simplemente, no se puede permitir por más tiempo.
En cuestiones ya más concretas, en provincias es simplemente vergonzoso que el fin de semana se cierre el juzgado de guardia, el juez desaparezca el viernes y no reciba a los detenidos hasta la mañana del lunes agotando el plazo máximo de detención por hechos que muchas veces carecen de gravedad.
Ya sabemos que en España en general la libertad no es muy apreciada, pero debe ser prioritaria al menos a la escapada de fin de semana de un juez.
la competitividad judicial, se aumenta con un órgano que se dedique al estudio de los enormes errores , negligencias, chapuzas y prevaricanciones de numerosisimos jueces. de qué sirve dictar sentencia sin son un desastre, hay que recurrirlas por no decir tirarlas a la mierda, son revisadas por otros incompetentes y si hay querellas contra ellos, sus compañeros les tapan para cuando les toque a ellos. ESTE ES EL PROBLEMA DE LA JUSTICIA, que en los tribunales no se suele encontrar, porque alli están los que no deben.