Rajoy no quiere aparecer ante la opinión pública española porque sabe que ha tomado el pelo a sus votantes, haciendo lo contrario a lo que llevaba tiempo prometiendo. No es de recibo justificarse con que "ZP me engañó en el volumen del déficit", porque el PP tiene economistas y personal en las administaciondes públicas que ya sabían con bastante antelación (meses) sobre cual sería el tanto por ciento de déficit aproximado, y no se habrán equivocado ni en dos décimas. El engaño a su electorado debe haberse hecho, por lo tanto, con premeditación y alevosía. No se puede estar diciendo dos días antes de un Consejo de Ministros que "no va a subir los impuestos" y en ese Consejo se aprueban ¡75 páginas de letra en el BOE! ¡Son muchas páginas que le retratan la mentira adecuadamente! La subida estatal, junto a las medidas que están tomando todas las autonomías del PP (claramente se ve que es una instrucción de la dirección del PP), nos situan a la cabeza de presión fiscal de la U.E. Ha metido la mano en los bolsillos de los modestos trabajadores, ha recortado tremendamente las retribuciones de los funcionarios (en algunos casos, como en la Comunidad Valenciana, con recortes que llegan hasta el 25% de las retribuciones, medida tan disparatada que no se atreverían a hacerla ni en la dictadura más bananera), y anuncia otras medidas en materia de pensiones y prestaciones por desempleo que nos situarán, como decía un artículo días atrás en LD, "España impuestos como Suecia y prestaciones como Uganda". Por el contrario, no toca el despilfarro de miles de millones protagonizado por la corrupción de todo tipo existente en las administraciones públicas ni mete la tijera en el disparatado modelo de estado con 17 taifas autonómicas. 'Un cero para Rajoy!
Claro, como buen lacayo Merkozy.