Enhorabuena, Mariano. Estás a punto de rematar la jugada que llevan elaborando durante más de treinta años el PSOE y el PNV. En principio, el encargado de finalizar el proceso con el inevitable éxito de la ETA iba a ser el insuperable Zapatero pero su indigencia moral e intelectual es de tal calibre que hasta la ovina y semi-analfabeta sociedad española tuvo un ramalazo de sentido común y lo mando finalmente a esparragar pensando (vana ilusión) que Rajoy y Arriola arreglarían el desaguisado nacional y económico (suponiendo que ambos no sean lo mismo). Como se está demostrando, el PP ("partido p'ayudar" o partido socialdemócrata popular, cualquiera de las dos descripciones sirve) de Mariano Rajoy (y de Cospedal, Soraya, Arenas, Montoro, etc.) estaba metido hasta las trancas en el apaño definitivo con la ETA, junto a la Corona y la mayoría de medios de comunicación, simples lacayos del Poder que aspiran a mantener su cuota del engendro nacional resultante. Por ello, dos mindundis como Basagoiti y el filiforme Oyarzábal debían estar al frente del tinglado como representantes de Mariano en la ya próxima dictadura euskaldún. Nadie mejor que ellos podría representar la inanidad política y moral que, como no podía ser de otra forma, ha hundido al PP en las catacumbas de la irrelevancia política en las tres provincias vascas y que, tras formalizarse la aprobación del acuerdo con la banda criminal, mantiene al partido de Rajoy en el mismo nivel de insustancialidad que hace tres años (¿o es que se creen que los posibles votantes del PP en el País Vasco son tan impresentables como ellos?). A la espera del paso inexorable de los meses hasta el final, solamente nos cabe pensar en la nueva España, si es que, como dijo Maragall hace años, podemos seguir llamándonos así ...
Yo estoy deseando que se independicen.No es lo mismo predicar que dar trigo. Ya verán los vascos independientes a donde les conduce una formación política de extrema izquierda en lo económico. Y el PNV comprobará como se las gastan las izquierdas para conservar el poder.
El largo proceso de ikastolización en el País Vasco ya ha dado sus frutos y no parece que pueda haber marcha atrás. No siento ninguna simpatía por los vascos. Al contrario, creo que demasiados guipuzcoanos (los verdaderos vascos, los demás son "vasquizados" o "vascongados") son literalmente malas personas y los pocos que son buenos lo son en un cesto lleno de manzanas podridas. Habría que soltar lastre, sería lo mejor para el resto de España. Un pueblo cuyas dos opciones mayoritarias son los ultracarlistones renegados del PNV y los marxistas-leninistas de Bildu-HB tiene un futuro muy negro, y la vía natural de los vascos, una vez fuera de España, es la de matarse entre ellos.
Es obvio que España es un volcán cercano a estallar, la crisis que en otras partes rompe en anarquía como en Grecia aquí lo va a hacer por desafío al estado conjunto. La población del País vasco mayoritariamente gusta el desafío, el romanticismo de la violencia, aunque no sea más que dando alas a los violentos del nacionalismo radical y del tranquilo en conjunción. Qué alegrías aquellas del 14 de abril del 31. Y qué mejor que un desbarajuste nacional para volver a aquellas alegrías. No era lo mismo jugar a la independencia en el entorno seguro de la España madre, que jugar a ella en una España arruinada. Izquierdas y derechas extremas tendrán de nuevo su oportunidad.