
(Libertad Digital) El lehendakari tuvo conocimiento de que ETA no iba a atentar durante los días previos y posteriores al debate parlamentario de su referéndum secesionista. Según informa El País, la banda asesina decidió "no interferir" ordenando a sus "cachorros" un periodo de "distensión" no declarado. Una "minitregua", según denomina el rotativo de Prisa.
Fuentes nacionalistas han informado que Juan José Ibarretxe recibió vía indirecta el mensaje de que ETA no cometería atentados inmediatamente antes o después del pleno. Casi un mes estuvieron los asesinos sin actuar. Concretamente, la banda atentó contra El Correo el ocho de junio y ya no volvió a hacerlo hasta el cuatro de julio, con un pequeño artefacto en un repetidor de televisión de Álava.
"Primó el cálculo político en la decisión que los enviados de ETA impusieron al grupo de PCTV para que diera el paso al proyecto de ley de consulta. Apoyarlo era el mal menor y un balón de oxígeno para la izquierda abertzale", señalan dichas fuentes.
El paréntesis sin atentados no preludia, sin embargo, una etapa sin actos terroristas. Según fuentes del Interior, consultadas por El País, los asesinos podrían intensificar su campaña una vez el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero recurra ante el Tribunal Constitucional el órdago secesionista de Ibarrtexe.
