Menú

La reunificación alemana cumple hoy diez años

Mientras que el Gobierno del SPD de Schröder y la oposición de la CDU de Merkel se disputan el protagonismo de la reunificación alemana que hoy, 3 de octubre de 2000, conmemora su décimo aniversario, la realidad demuestra que finalizar el proceso de adaptación, más que un hecho, todavía es un propósito.

Una década tras la caída del muro, los alemanes siguen siendo primos, a lo sumo, pero no hermanos. El sentimiento de fraternidad brilla por su ausencia: de puertas para adentro “ossis” y “wessis”, alemanes del este y del oeste respectivamente, no comparten una identidad común. No sólo la infraestructura económica marca las diferencias; las desigualdades se detectan en primer lugar a nivel social. A lo largo de esta década, la financiación de la reunificación y la adaptación del este a la economía de mercado han adoptado dimensiones titánicas.

Cuánto más colosal es la decepción que pagan los occidentales, más sufren los orientales. El boom inversor de los antiguos estados federales que debía sacar a los nuevos a flote no termina de llegar y la reconstrucción del este lleva un ritmo demasiado lento. A medida que crece el descontento se incrementa el desempleo. El aumento de la xenofobia y extremismo de derechas componen los últimos eslabones de la cadena de problemas que afectan seriamente a la identidad alemana, en constante búsqueda de sí misma, que arrastra el lastre de un subconsciente colectivo deteriorado por el sentimiento de culpabilidad como consecuencia del Tercer Reich.

Para subsanar las fisuras del pasado qué mejor solución que un intento subjetivo de emprender un nuevo camino desde el antiguo punto de partida. El intenso debate desatado por el deseo de algunos de trasladar la capital de Bonn a Berlín, como antaño, finalmente se decantó por Berlín, pese a su alejamiento geográfico de París y Londres y de su aproximación a Varsovia y al antiguo bloque del este. La mudanza de algunos ministerios, puesto que no todos se trasladan, se calcula terminada para fin de año. Eso sí, respetando un reparto equitativo de las competencias de ambas ciudades.

Si hacia adentro, la evolución de esta primera década ha decepcionado, hacía afuera la trayectoria del proceso ha suscitado un cierto alivio. En un principio, los vecinos europeos habían manifestado su temor con respecto a la línea de política exterior que adoptaría la nueva identidad alemana. Un miedo que afortunadamente ha devenido obsoleto, puesto que el Gobierno federal se ha mostrado muy activo en cuestiones de política exterior dentro del marco de la Unión Europea. Que pregunten en Kosovo.

Sea por cualquiera de los motivos que hemos mencionado o simplemente por no perderse la fiesta, lo cierto es que hoy martes, numerosos jefes de Estado y de Gobierno, así como invitados selectos procedentes de 10 estados participan en los actos conmemorativos del décimo aniversario de la Reunificación Alemana en Dresde. Cada año, el estado federal que preside por rotación el Bundesrat o Consejo Federal organiza la celebración del aniversario de la reunificación. Este año le toca a la capital del estado de Sajonia recibir a más de 100.000 personas y llevar la voz cantante en estos actos conmemorativos. Berlín, que no es menos, espera la participación de 250.000 personas.

En Portada

    Servicios

    • Radarbot
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida
    • Reloj