“Memory. De Hollywood a Broadway”. Guión y dirección de Gustavo Tambascio. Coreografía: Barry McNadd. Dirección musical: Pilar de la Vega y Antonio Suarez. Vestuario: Gabriela Salaverri. Escenografía: Juan Pedro de Gaspar. Intérpretes: Pedro Ruy Blas. Gemma Castaño, Geraldine Larrosa. Teatro Alcázar., Madrid.
“Memory” es un repaso completo al género musical, a los musicales, al teatro cantado. El propósito es imaginar, hacerlo representar ante el público, cómo ha llegado hasta nosotros desde el cine y desde éste cómo nos ha permitido ir a verlo a los teatros para conocerlos y amarlos. Por eso tiene el sobretítulo “de Hollywood a Broadway" . Normal. Un poutpourri de canciones archiconocidas, puestas en escena por 20 actores cantantes y bailarines. Dos horas y media de miradas cómplices que comienzan “Cantando bajo la lluvia” y terminan con “West side story” en la primera parte para recorrer en su segunda el “Cabaret de Bob Fosse y terminar con “Los Miserables”. Si no están todos los que son, sería imposible, si que son todos, muy conocidos y populares, los que están.
El repaso al género que pretende “Memory” se apoya en magníficos cantantes. Esta Pedro Ruy Blas, que con su voz, su presencia escénica y registros permite hacernos llegar las canciones al corazón. Las dice, las interpreta con magnífica técnica, con eficacia. Le acompañan, como solistas ,Geraldine Larrosa, lírica y sublime y Gemma Castaño, dramática y arrebatadora. Con ellos un amplio elenco de actores, cantantes y bailarines entre los que destacan, Mamen García como narradora de continuidad, Javier Ibarz y Manu Rodríguez.
Todos ellos se mueven en un espacio escénico, con un hilo conductor que su director, Gustavo Tambascio, ha imaginado sencillo, limpio, diáfano para que destaquen las coreografías de Barry McNabb. El vestuario es de Gabriela Salaverri, es rico, es adecuado, nos sitúa en cada una de las canciones. Es el contexto visual en el que se enmarca cada número musical, cada canción, cada grupo de canciones que se apoya a sí mismo en un sonido bien registrado y a unas luces bien empastadas. Todo precioso y de una maravillosa y eficaz sencillez.
“Memory” es una lección musical en todos los sentidos. Hay más de 40 canciones dentro. La mayoría conocidas y todas ellas reconocibles por el gran público. La música suena en directo. Hay piezas que se interpretan en inglés, las menos, y todas las demás se cantan en castellano, bien traducidas, bien medidas, estupendamente arregladas. El público las aprecia y aplaude, por ejemplo, a Víctor Díaz después de entonar “María" en “West Side Story”. La orquesta ataca las canciones y el sonido se expande por entre el público que las tararea, las reconoce, siempre aplaude al finalizar cada número. Toda una lección de lo que debe ser un musical resumen de muchos musicales que en el mundo han sido. Definitivamente divertido. En fin.
