El ministro alemán de Transportes, Reinhardt Klimmt, ha presentado este jueves su dimisión como consecuencia de su presunta complicidad en un delito de prevaricación. Klimmt cede así a las presiones a las que se ha visto sometido desde las filas de su propio partido, el SPD.
La decisión ha sido dada a conocer esta mañana, contrariamente a las declaraciones efectuadas anoche por el propio canciller federal, Gerhard Schröder, quien anunció a los medios de comunicación que no tomaría una decisión sobre el futuro político de Klimmt, hasta que no se hubiera celebrado el juicio al que deberá someterse el ahora ex ministro de Transportes. También Klimmt había anunciado anoche que iba a recurrir la demanda y su intención de mantenerse como titular de su cartera hasta el año 2002.
La demanda judicial y multa por valor de 27.000 marcos (aproximadamente 13.804 euros) que pesan sobre Klimmt se centran en una presunta financiación ilegal del equipo de fútbol que presidió hasta 1998, y del que ahora continúa siendo miembro del consejo de supervisión.
Durante los años 1996 y 1999 el ex jefe de Cáritas, Hans-Joachim Doerfert, de Tréveris, pagó un total de 615.000 marcos (314.444 euros) a las arcas del club de fútbol 1. FC Saarbrücken, del que Klimmt era presidente. Su firma figura en dos anexos al contrato de 1997 y 1998. La firma correspondiente a 1999 pertenece al actual ministro regional del Interior del estado federado del Sarre, Klaus Meiser (CDU), contra quien también se interpondrá una denuncia, a pesar de disfrutar de inmunidad por su cargo de ministro. Desde el pasado 2 de octubre pesan sobre Doerfert y otros dos ex jefes de Cáritas sendas demandas judiciales en relación a inversiones dudosas en el sector inmobiliario por un valor de 20 millones de marcos (10.225.837 eur.).
Hasta poco antes de su detención en septiembre de 1999, Doerfert era presidente de Cáritas en Tréveris, sociedad de la que dependían 42 hospitales, residencias para ancianos e instituciones similares de utilidad pública. Entre 1996 y 1999 Doerfert patrocinó presuntamente al equipo de Sarrebruck con fondos de Cáritas amparado por un contrato ficticio de asesoría entre Cáritas de Tréveris y el club de fútbol. No obstante y según señala la Fiscalía General de Coblenza, donde se ha presentado la demanda judicial contra Klimmt, esa inversión pecuniaria se desvió por conductos obscuros.
Según ha declarado Doerfert ante los tribunales, los pagos estaban destinados a la “mejora del panorama político”. Su intención – añadió Doerfert - era ganarse a los antiguos presidentes del estado federado del Sarre, Klimmt y Meiser, para la lucha contra la amenaza de reducción de camas y puestos de trabajo en las instituciones de utilidad pública que administra Cáritas en Tréveris. Según el fiscal general de Coblenza, Erich Jung, estas declaraciones infunden la sospecha de un posible delito de soborno.
Por otro lado, ya se conoce quién será el sucesor de Klimmt: Kurt Bodewig, hasta ahora subsecretario de Estado parlamentario en el Ministerio de Transportes.

El ministro se ensucia las manos
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