El uno se llama Albert y el otro Alberto, uno opera en Washington y el otro lo hacía en Lima y ambos parecen unidos por un deseo irreprimible de poder, aunque no parece probable que Albert, "el príncipe de Tennessee", acabe refugiándose en su "casa ancestral" de Escocia, como su homólogo peruano ha hecho en el Japón, porque el ejército de Albert es de abogados, y no de militares, y sus armas no son fusiles, sino surcos en las papeletas.
Albert Gore sigue empleando cualquier técnica que pueda garantizarle la Casa Blanca y lo va probando todo. Apeló a los "principios democráticos" al pedir el recuento de votos en nombre de la "santidad de los sufragios"; llamo al corazón de sus compatriotas diciendo que una derrota le dolería más a él que a Bush, quien "tiene una vida, pero esto lo es todo para mí y haré lo que sea para ganar"; lanzó a sus huestes legales sobre la Florida para obligar a un recuento manual primero y exigir que cambien las normas para computar los votos porque "nadie ha de quedar excluído", mientras convencía a los funcionarios electorales demócratas para que rechazaran los votos enviados por militares desde el extranjero; este viernes, ha desplegado una nueva estrategia, contra la "intimidación" perpetrada por los ciudadanos que ejercen su derecho a manifestarse.
Ante la derrota del jueves en el Supremo de la Florida, que se negó a obligar al distrito de Miami a recontar los votos manualmente, Gore está creando ahora un ambiente para justificar la decisión de Miami: los responsables del distrito se vieron intimidados por las manifestaciones "orquestadas" por líderes republicanos. El argumento les podría ser rentable, porque muchos manifestantes son cubanos, vilipendiados ya ante todo el país durante la saga de Elián González.
Con una uniformidad que no puede ser más que orquestada, todos los líderes demócratas empezaron a deplorar los métodos intimidatorios republicanos y preparar así el terreno para que Gore impugne la certificación de votos el próximo lunes. Es algo que ha prometido hacer… si pierde. Si gana, el proceso habrá sido de una justicia resplandeciente.

Los Albertos de América
En Portada
Servicios
- Radarbot
- Curso
- Inversión
- Securitas
- Buena Vida
- Reloj