Menú

Mucho morro

Como dicen los castizos, el presidente de la Autonomía andaluza, Manuel Chaves, tiene un morro que se lo pisa. Porque acusar ahora al gobierno español de haber recibido oficialmente al presidente de un país amigo y vecino para “meterle un dedo en el ojo a Marruecos”, además de una irresponsabilidad en labios de un dirigente destacado del partido socialista, constituye una prueba suplementaria de amnesia voluntaria y cara dura.

¿No recuerda Chaves las razones esgrimidas por el gobierno marroquí para retirar a su embajador en Madrid? ¿Olvidó tal vez que fue precisamente un “referéndum” sobre el futuro del Sahara promovido por algunos de sus compañeros socialistas en varias ciudades andaluzas en el que las urnas se situaron en el patio central de la Asamblea andaluza, docta institución presidida por uno de sus correligionarios?

Aquella astracanada se comparó entonces a que en Marruecos organizaran otro “referéndum” semejante sobre la independencia de la región murciana porque para el régimen marroquí la ex colonia forma parte de su soberanía como Cartagena es española.

Y ahora sale Chaves con que recibir al presidente de Argelia es un acto inamistoso hacia Marruecos. ¿Qué debería hacer el gobierno español? ¿Tal vez consultárselo antes de invitar a Buteflika? ¿O, por ejemplo, dinamitar al gaseoducto que une los pozos del desierto argelino con Córdoba, via Marruecos? Imagino que si recibir a Buteflika es una agresión a Marruecos, consumir gas argelino debe ser algo semejante. Chaves, como decían los moros de Franco, “no tiene maneras”. Aunque fuese por la institución que preside, debería aprenderlas y de paso moderar su ímpetu promarroquí y propolisario.

Servicios

  • Radarbot
  • Curso
  • Inversión
  • Securitas
  • Buena Vida