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Juan Carlos Girauta

¿Por qué no invitan a Telesforo?

Si van los artistas del "No a la guerra" y el sí a la gorra, ¿por qué discriminar al otro brazo ejecutor de la feroz jugada maestra con que la progresía patria asombró al mundo?

Es una injusticia, un inexplicable agravio comparativo, que a la conferencia política del PSOE no acudan Telesforo, Manolón, el espía repeinado hacia atrás que orientaba a Trashorras y todo el resto de la muchachada funcionarial que con tanto esmero perdió, alteró, ocultó, tergiversó, inventó o contaminó las pruebas que cegaron al pobre instructor y allanaron el camino, de momento, a los suyos. Ha querido la cúpula socialista que a sus habituales apparatchik y propagandistas asalariados se unieran los más afamados pomadatchik y pesebretchik, propagandistas no siempre con salario pero más que hechos a la subvención. Pero si van los artistas del "No a la guerra" y el sí a la gorra, ¿por qué discriminar al otro brazo ejecutor de la feroz jugada maestra con que la progresía patria asombró al mundo?

Tan necesario como el peloteo de los multimillonarios succionadores de presupuesto –música mala, peor cine– fue el pelotón trasversal, de variopinto uniforme, que dispuso las miguitas que condujeron a los pelanas de Lavapiés y a los improbables islamistas volados en Leganés. Tanto mérito insurreccional tienen los actores y cantautores, cineastas y escritores que prepararon el terreno, que denunciaron golpes inversos a unas pocas horas de las elecciones del marzo sangriento, como ese puñado de agentes de la seguridad, no menos dotados para la simulación y el embuste creativo que sus iguales en fines oscuros.

No menos dotados, ni tampoco más, no vayamos a exagerar. Porque si a los perjuros de la comisión parlamentaria se les vio el plumero, la lágrima fácil y la incongruencia, a los artistas de varietés putchistes se les distingue similar impostura cuando se manifiestan con el puño (o el talonario) en alto y cuando reciben goyas, hacen mohines o se visten de gala en sus tenidas de la vergüenza ajena.

Lo dicho, esa marginación de las abnegadas manzanas podridas de las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado en la conferencia política del PSOE no es de recibo. Son diferencias menores las que separan al guión cinematográfico que no se producirá por no reforzar los prejuicios progres del informe policial que no verá la luz porque, ligando a la ETA con el 11-M, no contribuye tampoco a la causa. En lo que callan y en lo que mienten, en lo que conspiran y en lo que se llevan, unos y otros son hijos del Señor. Del Señor de las Tinieblas. Invítenlos a todos.

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