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¿Por qué votan nacionalista?

Una buena causa es derrotada si no sabe hacerse valer, si sus defensores no la defienden con habilidad, entusiasmo y empeño, y estas características han estado del lado de la mala causa.

fernand5 dijo el día 30 de Abril de 2011 a las 17:11:

Burguesia catalana :

Se hizo rica con el mercado español cautivo. El textil inglés era mejor y más barato que el catalán pero el ciudadano del resto de España TENIA que comprar la lana catalana.

Al ser rico te crees que eres un fenómeno, te haces el interesante y comienzas a sentirte nacionalista porque piensas que Cataluña no necesita de España.

En 1934 Companys apoya el golpe de estado del PSOE (Revolución de Asturias) y declara la República de Catalunya.

En 1936 estalla la guerra civil, en Barcelona y comarca manda el anarquismo (CNT-FAI) y el comunismo (POUM y PSUC-PCE), de forma que las fábricas catalanas son incautadas por los milicianos y los burgueses tienen que esconderse o huir.

Los dueños del textil lo ven muy negro y terminan pidiendo ayuda al ejército nacional para que puedan recuperar sus "fabriquetas".

Yagüe termina entrando en Barcelona con toda la ciudad aclamándole. Los burgueses barceloneses recuperan sus fábricas.

Estos mismos en los años 60 se reunen en Bocaccio en Barcelona, tomando gin-tonics y wiskhey del caro y se hacen llamar "la gauche divine" mientras arreglan el mundo.

Llega Pujol y TODOS son nacionalistas de toda la vida y se suman al carro nacionalista a ver si pueden trincar algo. Votan CyU, PSC, PSUC y Esquerra.

Muy resumido pero creo que se entiende.

pedromar dijo el día 30 de Abril de 2011 a las 16:32:


No hay una pedagogía que se oponga a la separatista, dado que ya los adoctrinan desde la más tierna infancia. Ni la va a haber, puesto que nadie se licencia como profesor si antes no pasa el filtro progre o nacionalista. Tampoco hay medios de comunicación que compensen esa ideología. Y esto viene siendo así, y de manera creciente, desde hace más de treinta años. Además, aunque ahora hubiese esos medios, ya han cuajado las instituciones separatistas, y sobre todo el negocio que han conseguido para los suyos, especialmente en el País Vasco y Navarra. Dos mil millones de euros anuales son los que se quedan en manos de vascos (separatistas y no separatistas) y que tendrían que entregar al Estado.

Supuesto el caso de que convenciéramos a todos los vascos de que la historia que les han contado es falsa ¿alguno se cree que renunciarían a los privilegios que el nacionalismo-separatismo consiguió para todos ellos? Qué decir de toda la clase funcionarial y periodística que pasta del presupuesto; por no hablar de los empresarios con todos sus empleados, los cuales saben muy bien de qué instituciones proviene el dinero que les otorga los contratos, y que no podrían sobrevivir como tales empresas si no fuera gracias al negocio montado por la red clientelar nacionalista.

Moa nunca habla de los escandalosos privilegios logrados por los vascos y para los vascos en exclusiva, tanto nacionalistas como no nacionalistas. Nunca. Es comos si no existieran esos privilegios, y como si los vascos, todos, estuvieran deseando que alguien los sacara del error y los demás no acertáramos a hacerlo.

Hemos llegado tarde para arreglar ciertos asuntos, o mejor dicho: para impedir que esas ideologías cuajasen en instituciones y como hechos consumados. Vascos y catalanes saben de sobra lo que les beneficia. Tan es así que cuando Ibarreche insistió en convocar un referéndum por la autodeterminación lo mandaron a la oposición. Basagoiti y Pachi tomaron el relevo y llevaron a cabo una política casi tan nacionalista como el PNV, pero con mejores resultados para el nacionalismo:
el blindaje del Cupo, es decir: del latrocinio al erario español en favor de los vascos. Por eso les votan. Lo mismo hará el PP en Cataluña. Y si ese partido no da prueba de sumisión, no lo votarán. Que Antonio Robles se lo explique a Pío Moa.

Qué hacer, entonces ¿mantener el refuerzo continuo de esos privilegios --tal y como se viene haciendo-- para que a su vez vascos y catalanes 'continúen dentro de España' y ofendiéndose si les llaman españoles, o bien oponerse a esos privilegios y ganarse más antipatía por parte tanto de los que son separatistas como de los que no lo son, puesto que todos ellos votan a los nacionalistas?

Moa cree que con pedagogía se consigue dar un vuelco al predominio nacionalista en esos territorios. Ni teniendo la mayoría de los medios de comunicación a favor lo conseguiría, puesto que tanto vascos como catalanes (o andaluces o gallegos) saben perfectamente dónde está la ganancia, y que esta no pasa precisamente por renunciar a privilegios o votar en contra de la red clientelar que les alimenta, salvo que esa vía les llevara a la ruina. Pero esa ruina tienen que verla y padecerla, y mientras no la vean y la padezcan, continuarán votando lo mismo.

Ni en las bases de la supuesta derecha española están dispuestos a hacerle caso a Moa. Un ejemplo: en Baleares los militantes del PP tuvieron una oportunidad de oro para llevar a Carlos Delgado a la dirección del partido en las primarias que celebraron, pues bien: prefirieron al catalanista Bauzá. Qué decir del PP de Galicia.

La partitocracia nos ha hecho creer que no cabe proyecto político más allá de una legislatura; grave error: los separatistas están cosechando los frutos después de más de un siglo de haber hecho la siembra. Por tanto no nos quedará otro remedio que denunciar el expolio sistemático al que los separatistas están sometiendo a España con el visto bueno de sus votantes, y a la vez denunciar las mentiras y tergiversaciones de su ideología. Esto último es tanto o más importante que lo primero, porque si bien no se dejarán arrastrar por la verdad sí que el discurso y el razonamiento queda en el subconsciente, listo para ser llevado a la conciencia y a la acción cuando la vía separatista choque frontalmente con los intereses de los que hemos quedado fuera de esos privilegios, privilegios de los que ellos gozan y que sin embargo tenemos que sufragar de manera directa o indirecta. Hay una buena señal, y es que a pesar de la propaganda separatista los referéndum por la independencia son rechazados por la población, puesto que con independencia se acaban los privilegios.

No es que Moa esté en desacuerdo con los boicot a los productos catalanes y vascos, es que Moa no hace nada por denunciar los privilegios que miles y miles de vascos y catalanes están logrando con la ideología separatista. Piensa que con explicarles quién era Arana y Prat de la Riba renunciarán a sus fueros. Moa y tantos otros son útiles para la causa de España, pero en ningún caso su estrategia idealista llevará a ninguna parte. Porque idealismo es creer que contándole la verdad a la gente esta se adhiere a ella sin más. Bien está que Moa cuente la historia del separatismo, pero que no se oponga a que otros cuenten los privilegios que esa historia está dando a todos los catalanes y vascos. Todos. Que no se preocupe por las estrategias políticas puesto que a día de hoy nadie las lleva a cabo, pero desde luego que no nos venga con la milonga de que los votantes vascos y catalanes votan a los separatistas porque son pobre gente desinformada. Habrá casos en que sí, pero una minoría; la mayoría no sabe porque no quiere saber, o bien sabe y hace como que no se entera. Lo mismo los votantes de derecha española cuando son capaces de votar engendros como el PP.

La solución, si es que existe, no se vislumbra, y el camino para dar con ella no pasa precisamente por ocultar a los españoles los privilegios que consiguen unos españoles frente a otros.

Res dijo el día 30 de Abril de 2011 a las 15:53:

Peabody, Ciudadanos no tiene un escaño, sino tres. Y en las elecciones del pasado noviembre creció en votos respecto a las de 2006; es un partido pequeño, pero en crecimiento continuo, y que, esperemos, sea mayoritario de aquí a no mucho tiempo.

pedromar dijo el día 30 de Abril de 2011 a las 15:18:


No hay una pedagogía que se oponga a la separatista, dado que ya los adoctrinan desde la más tierna infancia. Ni la va a haber, puesto que nadie se licencia como profesor si antes no pasa el filtro progre o nacionalista. Tampoco hay medios de comunicación que compensen esa ideología. Y esto viene siendo así, y de manera creciente, desde hace más de treinta años. Además, aunque ahora hubiese esos medios, ya han cuajado las instituciones separatistas, y sobre todo el negocio que han conseguido para los suyos, especialmente en el País Vasco y Navarra. Dos mil millones de euros anuales son los que se quedan en manos de vascos (separatistas y no separatistas) y que tendrían que entregar al Estado.

Supuesto el caso de que convenciéramos a todos los vascos de que la historia que les han contado es falsa ¿alguno se cree que renunciarían a los privilegios que el nacionalismo-separatismo consiguió para todos ellos? Qué decir de toda la clase funcionarial y periodística que pasta del presupuesto; por no hablar de los empresarios con todos sus empleados, los cuales saben muy bien de qué instituciones proviene el dinero que les otorga los contratos, y que no podrían sobrevivir como tales empresas si no fuera gracias al negocio montado por la red clientelar nacionalista.

Moa nunca habla de los escandalosos privilegios logrados por los vascos y para los vascos en exclusiva, tanto nacionalistas como no nacionalistas. Nunca. Es comos si no existieran esos privilegios, y como si los vascos, todos, estuvieran deseando que alguien los sacara del error y los demás no acertáramos a hacerlo.

Hemos llegado tarde para arreglar ciertos asuntos, o mejor dicho: para impedir que esas ideologías cuajasen en instituciones y como hechos consumados. Vascos y catalanes saben de sobra lo que les beneficia. Tan es así que cuando Ibarreche insistió en convocar un referéndum por la autodeterminación lo mandaron a la oposición. Basagoiti y Pachi tomaron el relevo y llevaron a cabo una política casi tan nacionalista como el PNV, pero con mejores resultados para el nacionalismo:
el blindaje del Cupo, es decir: del latrocinio al erario español en favor de los vascos. Por eso les votan. Lo mismo hará el PP en Cataluña. Y si ese partido no da prueba de sumisión, no lo votarán. Que Antonio Robles se lo explique a Pío Moa.

Qué hacer, entonces ¿mantener el refuerzo continuo de esos privilegios --tal y como se viene haciendo-- para que a su vez vascos y catalanes 'continúen dentro de España' y ofendiéndose si les llaman españoles, o bien oponerse a esos privilegios y ganarse más antipatía por parte tanto de los que son separatistas como de los que no lo son, puesto que todos ellos votan a los nacionalistas?

Moa cree que con pedagogía se consigue dar un vuelco al predominio nacionalista en esos territorios. Ni teniendo la mayoría de los medios de comunicación a favor lo conseguiría, puesto que tanto vascos como catalanes (o andaluces o gallegos) saben perfectamente dónde está la ganancia, y que esta no pasa precisamente por renunciar a privilegios o votar en contra de la red clientelar que les alimenta, salvo que esa vía les llevara a la ruina. Pero esa ruina tienen que verla y padecerla, y mientras no la vean y la padezcan, continuarán votando lo mismo.

Ni en las bases de la supuesta derecha española están dispuestos a hacerle caso a Moa. Un ejemplo: en Baleares los militantes del PP tuvieron una oportunidad de oro para llevar a Carlos Delgado a la dirección del partido en las primarias que celebraron, pues bien: prefirieron al catalanista Bauzá. Qué decir del PP de Galicia.

La partitocracia nos ha hecho creer que no cabe proyecto político más allá de una legislatura; grave error: los separatistas están cosechando los frutos después de más de un siglo de haber hecho la siembra. Por tanto no nos quedará otro remedio que denunciar el expolio sistemático al que los separatistas están sometiendo a España con el visto bueno de sus votantes, y a la vez denunciar las mentiras y tergiversaciones de su ideología. Esto último es tanto o más importante que lo primero, porque si bien no se dejarán arrastrar por la verdad sí que el discurso y el razonamiento queda en el subconsciente, listo para ser llevado a la conciencia y a la acción cuando la vía separatista choque frontalmente con los intereses de los que hemos quedado fuera de esos privilegios, privilegios de los que ellos gozan y que sin embargo tenemos que sufragar de manera directa o indirecta. Hay una buena señal, y es que a pesar de la propaganda separatista los referéndum por la independencia son rechazados por la población, puesto que con independencia se acaban los privilegios.

No es que Moa esté en desacuerdo con los boicot a los productos catalanes y vascos, es que Moa no hace nada por denunciar los privilegios que miles y miles de vascos y catalanes están logrando con la ideología separatista. Piensa que con explicarles quién era Arana y Prat de la Riba renunciarán a sus fueros. Moa y tantos otros son útiles para la causa de España, pero en ningún caso su estrategia idealista llevará a ninguna parte. Porque idealismo es creer que contándole la verdad a la gente esta se adhiere a ella sin más. Bien está que Moa cuente la historia del separatismo, pero que no se oponga a que otros cuenten los privilegios que esa historia está dando a todos los catalanes y vascos. Todos. Que no se preocupe por las estrategias políticas puesto que a día de hoy nadie las lleva a cabo, pero desde luego que no nos venga con la milonga de que los votantes vascos y catalanes votan a los separatistas porque son pobre gente desinformada. Habrá casos en que sí, pero una minoría; la mayoría no sabe porque no quiere saber, o bien sabe y hace como que no se entera. Lo mismo los votantes de derecha española cuando son capaces de votar engendros como el PP.

La solución, si es que existe, no se vislumbra, y el camino para dar con ella no pasa precisamente por ocultar a los españoles los privilegios que consiguen unos españoles frente a otros.

escade1 dijo el día 30 de Abril de 2011 a las 15:05:

Yo creo que para poder analizar las causas de que se vote nacionalista en Cataluña o Vascongadas hay que hacer un ejercicio de imaginación y tratar de pensar como si estuviéramos allí viviendo.

El discurso nacionalista se centra en resaltar las diferencias que, según su interés y mitos, les diferencian del resto de españoles por ser mejores que ellos. Nadie quiere resaltar las diferencias si éstas nos hacen peores.

Sin embargo, los partidos de ámbito nacional no saben vender su discurso, pues éste se basa, precisamente, en que no existen tales diferencias, lo que les convierte en antipatriotas automáticamente a ojos de los nacionalistas.

La realidad es que las diferencias son características partículares que, todss en conjunto, forman parte de la riqueza, de la variedad cultural que existe en España, en su seno, pero que, en lugar de resaltarlas para inducir enfrentamientos internos y crear enemigos fictícios, deben ser conocidas por todos, precisamente, para el mejor conocimiento del resto del territorio y el fomento del respeto entre regiones, pues la variedad es un bien común, nunca el origen de enfrentamientos.

Los partidos nacionalistas venden estas diferencias como hechos diferenciales que están amenazados por la existencia de otros hechos diferenciales distintos, cuando es justo al contrario, que cada hecho diferencial, apoyado en la coexistencia y el respeto de los demâs tiene muchas más posibilidades de seguir existiendo y de que los demás deséen conocerlo por interés sano.

Mientras, el PP, que es el único partido nacional, en teoría, que puede hacer frente a los nacionalistas y a las federaciones regionales del PSOE, auténticos micropartidos nacionalistas, vive acomplejado por sus planteamientos, temiendo explicar la verdad y defenderla, actuando como falsos nacionalistas, lo que es percibido por el electorado como una muestra de cobardía y falsedad que no presagia nada fiable. La cobardía y la hipocresìa no convencen a nadie.

A partir de esto los nacionalistas ofrecen el cielo y la tierra a los votantes, una comunidad autónoma fuerte que no dudará en enfrentarse al gobierno central y al resto de autonomías en la defensda de sus aspiraciones, sin hipotecas en esas otras autonomías, mientras que el PP debe cuidar lo que dice en unas autonomías para no provocar a las demâs, en las que sí tiene que perder.

O el PP asume un discurso de la verdad, en el que reconozca lo que caracteriza a cada región y lo haga en el ámbito de la realidad y la existencia de España, nación única y rica, defendiendo a la vez el resto de variedades regionales en plano de igualdad, inculcando el conocimiento y el respeto de los demás, como valor superior, o no tendrá la menor opción de vencer nunca.

HAL9000 dijo el día 30 de Abril de 2011 a las 14:22:

Y agrego lo que he leído en otro post, que es una verdad inmensa y puede que si no la principal, una de las principales razones del actual estado de cosas

ANP dijo el día 29 de Abril de 2011 a las 11:50:06:
Hola Antonio. Soy Velasco. Sólo quiero decir que después de 20 años dedicando gran parte de mi tiempo libre a luchar (democráticamente, por supuesto) contra el nacionalismo, tengo que rendirme a una evidencia y darle la razón a ellos: en Madrid son muy tontos. Pero mucho. Y esa es la gran baza del nacionalismo y no el "profundo sentimiento nacionalista del pueblo de Cataluña"

A ver si hacemos todos examen de conciencia.

HAL9000 dijo el día 30 de Abril de 2011 a las 13:59:

Quien esto suscribe nació en Barcelona, se crió en las Américas y al regresar, tras 16 años por allí y un período de seis años por temas militares viví otros veinte en Cataluña. Harto del tema decidí exiliarme a Valencia donde veo como la ceguera del personal sobre este tema nos vuelve a conducir al abismo. Me considero un patriota pero no de pacotilla. En las Américas se aprende a saber lo que eso. El análisis que hacen de esta intervención tanto Dn. Pío como los participantes bajo mi punto de vista es correcta, "pero no lo es todo" ya que el tema es muy complicado. En mi modesta opinión tras ver y seguir la evolución del nazionalismo en Felonía, diría que "ellos" han ganado la guerra y todas las batallas. Y con todo el dolor de mi corazón deseo que se marchen, porque enmendar este palo torcido ya es imposible, para lo cual yo plantearía un referendum nacional sobre el tema y al día siguiente cerrar las fronteras a las regiones que lo aprobaran. "Si no quieres estar en tu cas, lárgate". Hay muchos factores que no se nombran del porqué hemos llegado adonde hemos llegado, por ejemplo la ignorancia cultural y el buenismo (una vez más) de la emigración en Catauña o, (aquí le paso el tema a Dn. Pío) de lo manifestado por aquel español republicano que llegó a general del ejército rojo y el cual manifestó que España pagaría mas tarde o más temprano el haber vencido al comunismo en la guerra del '36 y esto no es cospiranoia. Lo oí en la radio hace muchos años pero no me quedé con el nombre de ese "patriota".
Por cierto Sr. Percy, de todas las explicaciones dadas aquí, puede que deba utilizar la de Dn. Pío. Es la más clara de entender... si es que quieren. No le vayan a salirle con cualquier estupidez futbolística para justificar el querer expulsarlos.

devotio dijo el día 30 de Abril de 2011 a las 13:10:


El problema sr. Moa, no son los partidos nacionalistas en sí, si no el pacto de la transición, que fué un pacto entre la oligarquía central y las periféricas para repartirse el poder y el dinero al margen de los ciudadanos. La cuestión es que también ha resultado ser un pacto entre trileros que no dejan de hacerse trampas y de recurrir a artimañas y malas artes con tal de salirse con la suya, entre esas malas artes está por supuesto, falsear la historia sin ningun pudor, vulnerar los derechos individuales de los ciudadanos, invadir y manipular el poder judicial y toda clase de tropelías varias. En fin, que haría falta una verdadera revolución en este pais para librarnos de semejantes alimañas depredadoras.

Percy dijo el día 30 de Abril de 2011 a las 00:28:

Le agradezco su colaboración de hoy. Estoy harto de tener que contestar a esa pregunta a patriotas de pacotilla que quieren echar a Cataluña de España.

peabody dijo el día 29 de Abril de 2011 a las 23:20:

Sin embargo, yo creo que la gente normal, los charnegos, no votan nacionalista. Simplemente no votan. En las elecciones autonómicas se van a la playa y "pasan" de votar (lo dicen ellos). En las elecciones a Cortes españolas votan al PSC, hasta ahora, engañados por el españolismo del PSC, recordemos que ellos votan a Felipe González. No sabemos lo que pasará a partir de hoy.

Sí es cierto que en su abanico de posibilidades no existe la opción de votar a un partido españolista porque no lo hay. Tampoco existe la opción de votar a un partido liberal, porque tampoco lo hay.

O sea, resumiendo, en cataluña solo se puede votar nacionalismo y socialdemocracia. Lo mismo que en España.

Y ciudadanos, mucho me temo que van a perder el escaño que tienen ahora.

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