Menú

'El Gatopardo' en Caracas

Estados Unidos tendrá lo único que le interesaba en toda esta historia, el petróleo; y aquí paz y después gloria.

Sé que constituye un imperdonable sacrilegio estético – sobre todo, estético – comparar al Príncipe de Salina con un charlatán hortera y pachanguero como el infortunado Nicolás Maduro, pero el vistoso espectáculo pirotécnico que nos acaban de ofrecer los marines en Caracas recuerda demasiado al núcleo argumental de 'El Gatopardo'. Así, como en aquella Sicilia decimonónica, la de la impostada revolución liberal que nunca se propuso en serio acabar con la esencia pútrida del Antiguo Régimen, también da la sensación de que Trump, a fin de cuentas un pragmático contratista de obras de Nueva York, ha decidido que todo debe cambiar en Venezuela, pero para que nada cambie.

Por lo demás, solo así se entiende que las gloriosas Fuerzas Armadas Bolivarianas fueran incapaces de derribar uno solo de los helicópteros de transporte MH-Chinook que sobrevolaron Caracas, durante horas y a muy baja altura, en la incursión; estamos hablando del mismo tipo de aeronaves que caían como moscas en Afganistán cuando unos simples pastores de cabras, los talibanes, les apuntaban con sus muy toscos lanzacohetes de mano. A ese respecto, no hay noticia de que combatiente bolivariano alguno haya necesitado ser atendido siquiera con unas gotas de mercromina o de agua oxigenada tras su valiente defensa de la patria invadida; milagrosamente, los uniformados chavistas no sufrieron ni una sola baja. Es de coña.

En fin, los rusos y los chinos se han puesto de perfil, como si no conocieran de nada a Maduro, prueba inequívoca de que Trump tenía la cosa apalabrada con ellos de antemano; a Corina Machado, como dicen en Argentina, le han picado la boleta, lo que pondrá fin definitivo a una de las carreras políticas más efímeras que se recuerden; a un narco de Honduras que también había sido presidente de su país, Horlando Hernández, Trump lo ha indultado para tranquilizar a Maduro; los Judas de la élite chavista que entregó al jefe se garantizan la continuidad en el poder; Estados Unidos tendrá lo único que le interesaba en toda esta historia, el petróleo; y aquí paz y después gloria. Qué otra gran novela podría haber escrito Lampedusa.

Temas

En Internacional

    0
    comentarios

    Servicios

    • Radarbot
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida
    • Reloj Durcal