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Emilio Campmany

Falta de imaginación

Bolaños derrama tanto o más almíbar que Redondo sobre los trajes de saldo del jefe, pero aporta la ventaja de tener más imaginación.

Bolaños derrama tanto o más almíbar que Redondo sobre los trajes de saldo del jefe, pero aporta la ventaja de tener más imaginación.
El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños. | EFE

Es uno de los defectos más graves en un político. Puede que, como a Manuela Carmena, todo lo que se te venga a la cabeza sea lo que ella misma llamaba "ocurrencias", pero al menos que haya algo. Pedro Sánchez no reclutó a Iván Redondo por su inteligencia, sino por su imaginación. Para inteligente ya está él. Pero sabe que le falta imaginación. Se lo demostró a sí mismo cuando, puesto en la tesitura de presentar una tesis doctoral, la tuvo que copiar. El problema de Sánchez con Iván Redondo es que éste sabe que lo que más le gusta al personaje es que lo adulen, no que le diseñen estrategias vencedoras. Pero se pasó. Así, en 2019 le aconsejó forzar la repetición de las elecciones diciéndole que un tío tan guapo como él sacaría veinte escaños más. Perdió tres y tuvo que desdecirse de su vehemente negativa a pactar con Podemos. Luego, en Madrid, Redondo volvió a aconsejar a Sánchez que se fajara en la campaña, que con su palmito llevaría en volandas a Ángel Gabilondo a la Puerta del Sol. Tras el batacazo, Sánchez echó al pelota y se buscó a otro con la imaginación que le faltaba a Redondo. El agraciado, Félix Bolaños, le pone toda la que puede, pero no deja de darle coba al jefe porque sabe lo sensible que es el prenda a la lisonja.

Así pues, Bolaños derrama tanto o más almíbar que Redondo sobre los trajes de saldo del jefe, pero aporta la ventaja de tener más imaginación. Es verdad que a veces lo que se le ocurre es ilegal, pero éste no ha sido nunca un inconveniente insalvable en el PSOE. El problema es que para la campaña andaluza no se le ocurrió nada que no se le hubiera ocurrido ya a Adriana Lastra, esto es, decretar la enésima alarma antifascista. Pero al menos esta vez el valido no le empujó a emplearse en unas elecciones que el PSOE tenía perdidas.

El último chisporroteo de la chola de Bolaños tiene gracia. Le ha hecho anunciar a Sánchez una de las medidas de su decreto ley de compra de votos del próximo sábado, lo de la rebaja del IVA de la luz, que es algo que el PP ya propuso hace unas semanas y que el Gobierno desdeñó. De entre todas las medidas que se tomarán ese fin de semana, ¿por qué anunciar precisamente una copiada de la oposición? Más que falta de imaginación, se trata de una niñería. Con el anuncio han obligado al PP a reclamar su paternidad. De este modo, cuando haya que convalidar el decreto en el Congreso, Sánchez podrá preguntar a Feijóo que por qué no lo vota si incluye una de sus propuestas y tratará de ponerlo así en evidencia. Por supuesto, la treta no pasa de una travesura infantil que no va a ningún lado, porque seguro que el resto del decreto es impotable, especialmente en lo que haya salido del caletre de Yolanda Díaz, pero así son ellos, el Narciso y el agradaor.

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