El respaldo de la ONU a la “ocupación” aliada de Irak y la nueva negativa del presidente del Parlamento vasco y de los nacionalistas a cumplir la orden del Supremo de disolver el Grupo parlamentario de Batasuna son las dos cuestiones más comentadas editorialmente por los diarios este viernes.
El Mundo y La Razón también coinciden en dedicar una crítica a los “intelectuales” de la autodenominada plataforma "Cultura contra la guerra” que ayer, en un acto convocado para pedir un voto de rechazo al PP, increparon y negaron la palabra al representante de Los Verdes, José María Mendiluce, al que acusaron de favorecer a la derecha con su candidatura que divide los votos de izquierda.
Todos los diarios dedican un comentario a la resolución sobre Irak donde reproducen la línea que han mantenido sus editoriales durante estos meses: En un extremo, El Mundo y El País dedican críticas a esta resolución con la que EE UU “se ha salido con la suya”. En el otro extremo, ABC considera que “la aprobación del levantamiento de las sanciones a Irak a iniciativa de EE UU, Gran Bretaña y España constituye una victoria de la comunidad internacional y del pueblo iraquí”. La Vanguardia se limita a una descripción meramente informativa y aséptica de los hechos, mientras que La Razón tiene, una vez más, que compaginar su antiamericanismo visceral con el respaldo al Gobierno que ha apoyado en todo momento la actuación norteamericana. La solución la encuentra este último diario en considerar que “Estados Unidos y Gran Bretaña han cedido, sin duda, para lograr el acuerdo y Francia, Alemania y Rusia ganan posiciones”.
ABC considera con acierto que han sido estos últimos países “los que han tenido que rectificar” aunque señala que “las razones profundas del cambio de posición pueden ser claras u oscuras y el cobro de la deuda pendiente contraída por estos países con Sadam Hussein puede ser una de ellas”.
El Mundo, que hace dos días aun tildaba los intereses económicos galos y rusos con el dictador iraquí como “contratos de ayuda humanitaria firmados por estos países antes del inicio del conflicto bélico”, dice ahora descarnadamente que “Francia y Rusia seguirán explotando parte del petroleo iraquí, cuya producción se irá incrementando gradualmente”...
Excepto las tímidas insinuaciones de ABC, nadie critica la escandalosa actitud de Francia, que se ha opuesto al levantamiento de las sanciones al Irak liberado hasta que no se ha asegurado una parte del pastel de los beneficios del comercio.
Para El País, el levantamiento de las sanciones “era un paso lógico, tras la caída del régimen de Sadam Hussein, aunque anteriores resoluciones lo ligaban a la comprobación de que Irak no disponía de unas armas de destrucción masiva que no han aparecido pese a ser la gran excusa de la invasión”.
En primer lugar, justo antes de la intervención armada ya se descubrieron pruebas de la existencia de programas de armas de destrucción masivas negadas hasta ese momento por Bagdad y la existencia de misiles y propulsores prohibidos de acuerdo a la legalidad internacional. Pero más que a la verdad de los hechos, es a la lógica más elemental a la que El País falta cuando presenta la supuesta “no aparacición de armas de destrucción masiva” como objeción a que ahora se levanten las sanciones. Si efectivamente no hubieran existido esas armas, lo que se cuestionaría no es el levantamiento de las sanciones adheridas al Programa Petróleo por Alimentos, sino el que no se hubiera producido mucho antes.
Para El Mundo, “que la realpolitik se haya impuesto sobre los principios no significa que haya que abdicar de las convicciones. EE UU obtuvo ayer un gran éxito político y diplomático en el Consejo de Seguridad, pero ello no legitima a posteriori el triunfo de la fuerza sobre la ley y la razón”.
Quien durante tanto tiempo ha cuestionado a los aliados por no contar con el respaldo unánime del Consejo de seguridad, ahora que lo tienen, ya no lo considera fuente de legitimidad. Como si la anterior oposición de Francia y Rusia se hubiera basado en “principios” y no en intereses económicos y electorales, en parte ahora salvados.
Si hay algo criticable en el consenso de ayer es, por el contrario, esto último: que los aliados hayan perdonado en parte la traición a Francia y Rusia y hayan dejado intactos parte de los negocios que unían a esos gobierno al régimen de Sadam. Si hay algo criticable de este consenso y de la realpolitik es que también, en parte y en expresión de ABC, “salva la cara a la ONU”.
El País, por el contrario, considera que “en la línea de castigar a Francia, Powell calificó ayer en París el voto francés de un mero paso en la buena dirección”. Ojalá sea cierto que EE UU esté en la línea de castigar a Francia, pero desde luego la visita de cortesía de Powell a ese país, que diga que París está dando pasos “en la buena dirección” y que en parte Washington salve los ilegítimos negocios que Francia tenía con un Sadam por cuyo derrocamiento muchos soldados estadounidenses e iraquíes han perdido la vida no parecen ciertamente las señales más evidentes del supuesto castigo.
EE UU y sus aliados no debían haber salvado la cara ni a Francia ni a la ONU por un apoyo que, si se demostró innecesario para acometer la guerra, mucho más lo sería para levantar las sanciones que el pueblo iraquí sufría por culpa de Sadam Hussein.
Se debía ya haber aprendido del error que supuso “salvar la cara a la ONU” una vez que esta se opuso a la intervención militar en Kosovo. Por su tardío e innecesario apoyo a esa intervención se contribuyó entonces a que Naciones Unidas recuperara una inmerecida legitimidad que ha vuelto como un bumerán contra los aliados en Irak.
EE UU y sus aliados no deberían buscar a posteriori el respaldo de la ONU a cada una de sus intervenciones sino forzar un cambio radical en las estructuras de esta funesta organización para que acabe con los privilegiados derechos de veto —algunos en manos de sangrientas dictaduras como la china— y, desde luego, termine con la inmunidad, impunidad, voz y voto que brinda a todos los dictadores en ejercicio del planeta.
Si hay “una realpolitik que se ha impuesto sobre los principios” es precisamente que la ONU se perpetúe tal y como está.
Resumen de prensa
Los diarios abren hoy sus portadas con el levantamiento de las sanciones a Irak por parte de la ONU, además de destacar también la situación tras el terremoto en Argelia y la negativa del presidente del Parlamento vasco, Juan María Atutxa, a disolver el grupo de ETA-Batasuna. No obstante, el asunto más destacado de la campaña electoral en las portadas es la polémica entre los miembros de la plataforma "Cultura contra la guerra" y el candidato de Los Verdes al Ayuntamiento de Madrid, José María Mendiluce.
ABC: "Francia y Alemania apoyan la resolución que deja Irak en manos de Bush y Blair", "Lucha contra reloj en Argelia tras el terremoto para encontrar supervivientes bajo los escombros" y "Decenas de barcos hundidos por el seísmo en Baleares".
EL MUNDO: "La ONU levanta las sanciones a Irak y acepta la administración de EEUU", "El seísmo deja más de mil muertos y millares de sepultados en Argelia", "Atutxa amenaza con dimitir si el Parlamento vasco 'pierde su dignidad' por obedecer al Supremo" y "Numerosos artistas piden a Mendiluce la retirada de su candidatura en Madrid porque ayuda a la derecha".
EL PAIS: "El PNV desafía la orden del Supremo de disolver Batasuna", "La ONU levanta las sanciones a Irak y concede plena autoridad a EEUU", "Garzón inculpa a dos ex altos cargos de Agricultura por el fraude del lino" y "Más de mil muertos en el terremoto de Argelia".
LA RAZON: "Mendiluce denuncia el complot de la 'izquierda sectaria y trasnochada' para favorecer al PSOE", "El PP pide que el 30 % de las nuevas casas sean protegidas", "La ONU, por unanimidad, legaliza la ocupación de Iraq", "Atucha dice que dimitirá antes que obedecer al Supremo" y "El terremoto en Argelia provoca 800 muertos y hunde cien barcos en Baleares".
LA VANGUARDIA: "La ONU da legitimidad a la ocupación de Iraq", "Zapatero hace campaña por Maragall" y "El seísmo de Argelia se cobra más de mil vidas".
EL PERIODICO: "La ONU levanta sin oposición las sanciones a Irak", "Los electores podrán votar con el 'No a la guerra'" y "Los muertos por el seísmo de Argelia se elevan a más de un millar".
La mayor parte de los diarios dedican sus editoriales al levantamiento de las sanciones a Irak por parte de la ONU, aunque, por supuesto, con enfoques muy distintos. Por ejemplo, ABC titula su editorial "Irak sin restricciones", y afirma que "lo importante es que los puentes han vuelto a tenderse (en la Comunidad Internacional) y el necesario debate sobre el nuevo orden internacional, los sitios de encuentro de la comunidad democrática y defensora de los derechos humanos, y la discusión sobre la forma de actuar conjuntamente en defensa de estos valores, puede recuperar la serenidad necesaria e imprescindible para llegar a consensos eficaces".
Sin embargo, EL MUNDO prefiere reivindicar el papel de la ONU y acusar a Estados Unidos por la situación que se vive actualmente en Irak. Así, en su editorial "La resolución sobre Irak, un triunfo de la Realpolitik", este diario afirma que "si hay algún motivo para sentirse satisfecho por la nueva resolución es que la presencia de la ONU puede contribuir a aliviar el caos en que está sumido el país. EEUU ha ganado la guerra, pero no está sabiendo administrar la paz".
LA VANGUARDIA , que titula su editorial "Iraq, sin sanciones", hace uno de esos típicos artículos en zigzag para llegar a la conclusión de que Iraq se acaba de convertir en un protectorado. En concreto, dice que, "para los analistas de política internacional y los historiadores, la resolución aprobada ayer introduce un nuevo elemento de reflexión en la enconada polémica acerca de la legalidad de la intervención armada en Iraq. Si bien estuvo claro que en el seno del Consejo de Seguridad no había una mayoría suficiente que autorizara el uso explícito de la fuerza, no es menos cierto que el texto aprobado ayer bendice la ocupación y, en la práctica, convierte a Iraq en un protectorado anglo-norteamericano durante un plazo indefinido".
Por su parte, EL PERIÓDICO titula su editorial "Aval a la conquista", lo que nos permite intuir su opinión antes incluso de leer que "sin duda era preciso poner fin al embargo económico para poder emprender la reconstrucción de Irak. Pero resulta lamentable que el resto del mundo tenga que 'legitimar' la ocupación del país y, por tanto, avalar el resultado de una guerra ilegal. Máxime cuando acabamos de saber que hasta la CIA fue presionada por el Pentágono para fabricar informes que justificasen la invasión. No olvidemos que –en ausencia de armas de destrucción masiva y vínculos terroristas– invadir Irak es una agresión colonial".
EL PAÍS cambia de registro en su editorial y prefiere hablar de la situación en el Parlamento vasco. Bajo el título "Ganar tiempo", este diario se refiere a la sentencia del Supremo que obliga a la disolución del grupo de Batasuna en la Cámara de Vitoria, y afirma, con buen sentido, que "el argumento (esgrimido por Juan María Atutxa) según el cual el Reglamento del Parlamento vasco no prevé un procedimiento específico para disolver grupos parlamentarios (puede) invocarse como una dificultad práctica en orden a la forma de ejecutar la sentencia, pero nunca como una razón para no ejecutarla, vulnerando ese precepto constitucional".
Por último, LA RAZÓN es el único diario que se refiere a la polémica entre José María Mendiluce, candidato de Los Verdes al Ayuntamiento de Madrid, y los miembros de la plataforma "Cultura contra la guerra". En su editorial titulado "El respeto a las minorías", este periódico dice que "Mendiluce ha desenmascarado la táctica de una izquierda 'sectaria y trasnochada' (palabras textuales del candidato), que ha planteado unos comicios más propios de otro tiempo y de otro lugar". Según LA RAZÓN, "se puede apelar al voto útil, pero nunca negar el derechos de las minorías".
