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Historia

SEGUNDA REPÚBLICA

1933: las derechas no pueden gobernar

César Vidal
Azaña era un tipo que no podía soportar que las derechas llegaran al poder. Por eso, en 1933, en cuanto se sabe que las elecciones las han ganado las derechas –y, por añadidura, de manera absolutamente clamorosa–, propone al presidente de la República, Alcalá-Zamora, que disuelva las Cámaras y se vuelva a repetir la votación, lo cual, como variedad de golpe estado, no está mal.
EL SIGLO XX, AÑO A AÑO

1947: el Imperio Británico estira la pata

Fernando Díaz Villanueva
Clement Attlee.
El 1 de enero de 1947 el Gobierno británico nacionalizó el carbón, las minas... y a los mineros. Un mal comienzo para un país que en ese año no dio pie con bola. Lo de las minas fue un pecado que tardaría casi cuatro décadas y miles de huelgas en corregirse, pero era el signo de los tiempos. Sólo unos meses antes el Gobierno laborista de Clement Attlee, una auténtica calamidad de hombre que fijó con hormigón armado los cimientos de la decadencia británica, había nacionalizado el Banco de Inglaterra.
ESPAÑA

Ortega y el franquismo

Pío Moa
La izquierda española, cuya reconocida nulidad intelectual (no tiene un solo pensador ni siquiera mediano) solo es comparable con su capacidad de intimidación, condenó a Ortega y Gasset a un despectivo silenciamiento, multiplicando los sarcasmos y pequeñas invectivas contra él (es la manera habitual de razonar en la izquierda, muy distinta de la discrepancia argumentada), por el pecado de haber vuelto a la España franquista y trabajado en ella durante sus últimos diez años.
ESTADOS UNIDOS

¿Y qué si hubiera ganado el Sur?

José Carlos Rodríguez
El Sur tuvo buenas razones para decidir su secesión; jurídicas, históricas, económicas, éticas... La ucronía es un ejercicio muy interesante en este caso, pues de haberse dividido Estados Unidos en dos, el curso de la historia habría cambiado.
CEROS Y UNOS

Los orígenes censores de IBM

Daniel Rodríguez Herrera
Herman Hollerith.
Hoy día, cualquiera que monte una página web ingeniosa y de cierto éxito es calificado de visionario. Pero cualquiera de los logros de estos genios de última hora palidece ante la historia de Herman Hollerith, que fundó una empresa de informática... en 1896. Tras innumerables dimes, diretes y fusiones, hoy esa empresa es conocida como El Gigante Azul, o IBM.