NUEVO EMBAJADOR
Obama mueve ficha en Roma
Una mezcla de expectación y preocupación rondaba los Palacios apostólicos ante la tardanza (y la dificultad) que mostraba la Administración Obama para nombrar al nuevo embajador ante la Santa Sede. Los justificados recelos del episcopado norteamericano ante los primeros pasos de Obama en materias sensibles como el aborto y la investigación con embriones, y la urgencia de organizar un primer encuentro con el Papa, aprovechando la próxima Cumbre del G-8 en Italia, demandaban que se despejara pronto la incógnita.