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José Tello

Trasplante de órganos humanos

Una nueva técnica dispara la posibilidad de encontrar un donante de órganos como el corazón o los pulmones

Trasplante de órganos humanos - José Tello
Médicos practicando un trasplante | Pixabay/CC/scotth23

Tras el primer trasplante cardiaco realizado con éxito en Sudáfrica en el pasado siglo, el desarrollo de las técnicas quirúrgicas necesarias para este tipo de cirugía ha sido espectacular.

España se ha colocado en primera posición mundial desde hace ya unos años en cuanto a número de potenciales donantes de órganos por cada 100.000 habitantes como por el número de transplantes realizados anualmente.

Habida cuenta de la diversidad de tejidos constituyentes de los órganos susceptibles de transplante, se ha observado una gran diferenciaen lo que llamamos "vida útil" de un órgano, definido como "periodo de tiempo comprendido entre el momento en que las células del órgano a transplantar, dejen de recibir O2 y el momento en el que reimplantado el órgano en el receptor, se restablece la circulación sanguínea y consiguientemente la aportación de O2 al órgano trasplantado".

Esta "vida útil" de cada órgano varía entre las 6 y las 7 horas para pulmón y corazón, hasta años para médula, piel, etc. Como se observa en la siguiente tabla:

  • Corazón y pulmón: 6/7 horas
  • Hígado 24 horas
  • Riñón 24 horas
  • Páncreas 16/28 horas
  • Córnea 7/10 días
  • Médula, piel huesos… 3/5 años

A partir de estos periodos de "vida útil" aparece la descomposición del órgano lo que lo hace irrecuperable para un trasplante.

Estado actual de las técnicas de transplante

En este momento y con vistas a un futuro próximo podemos contemplar las siguientes opciones

En primer lugar, la técnica actual en uso: el órgano (pulmón y corazón) se detiene en el pecho del donante mediante una descarga eléctrica, se extrae y lava con suero fisiológico, se introduce en bolsa estéril y se sumerge en "hielo pilé" a 0 grados. Se transporta en nevera portátil ha dicha temperatura hasta el centro hospitalario donde aguarda el receptor y se implanta.

Se realizan las conexiones arteriales y venosas correspondientes y mediante un impulso eléctrico, se pone en funcionamiento el órgano en su nuevo cuerpo y con circulación sanguínea y aporte de O2 a las células.

La ventaja de esta técnica es el de los miles de trasplantes realizados con éxito en el mundo. En cambio, tiene limitaciones: las 6 o 7 horas de vida útil que encarecen el proceso al obligar a fletar un avión chárter para reducir el tiempo de traslado. Dado el poco tiempo disponible, cualquier imprevisto surgido durante el proceso de trasplante puede hacer peligrar el éxito de la operación. El escaso periodo de tiempo disponible para todo el proceso, la distancia entre donante potencial y receptor queda muy limitado.

En segundo lugar existe una nueva técnica. A la vista de las limitaciones temporales que supone la actual tecnología y considerando que la muerte del órgano a trasplantar se produce por la falta de aportación de O2 a las células, proponemos realizar el traslado del órgano en funcionamiento y con aportación de O2 a las células a través de un circuito cerrado que incluye al órgano, suero fisiológico especial oxigenado y con nutrientes celulares que nos permita una vida útil del órgano de 24 horas.

Esto ofrece ventajas económicas, al permitir los traslados en aviones de líneas comerciales y el aumento espectacular en el número de "potenciales donantes" al incrementar el tiempo posible de viaje. Por otra parte, los posibles donantes no se circunscriben al ámbito geográfico del paciente que lo necesita, sino que pueden surgir donantes en la otra punta del planeta, por lo que la posibilidad de encontrar un órgano en condiciones se dispara.

Existe, sin embargo, una limitación, el equipamiento para el traslado, que es más complejo que el actual.

El proceso técnico que proponemos implica la detección del corazón del donante, extracción del corazón y conexionado a "carro de traslado". A continuación se pone en funcionamiento el corazón con suero + O2 + nutrientes celulares, activando un circuito cerrado. Durante el tiempo de traslado aéreo, se pueden conectar las baterías a través del cargador especial, con la red eléctrica del avión. No habría consumo y se recargaría la batería.

Finalmente, al llegar al centro hospitalario donde aguarda el receptor se detiene el corazón, se desconecta del carro de traslado, se implanta y se pone en funcionamiento de nuevo.

Con el fin de reducir el metabolismo celular y consecuentemente el consumo energético, el conjunto del "carro de traslado" debe aislarse térmicamente del exterior con paneles con cambio de fase a 32 grados C, lo que garantiza que los órganos trasladados lo hacen a esta temperatura.

Por último, una técnica con Células Madre. Esta tecnología es absolutamente revolucionaria, cambiará completamente el concepto de "trasplante entre humanos" con los dos elementos necesarios: donante y receptor. Esencialmente consiste en el implante de células madre humanas en un animal que desarrolla un determinado órgano, con las características genéticas de las células madre implantadas y totalmente apto para su trasplante al ser humano. Estamos adelantándonos posiblemente a un futuro más o menos próximo pero ya posible con los avances de la ingeniería genética. ¿Estamos creando vida?

Así, podemos concluir que la técnica actual de traslado a corazón parado y tras los miles de trasplantes realizados con éxito en el mundo ha demostrado su eficacia, pero ha agotado su capacidad de prolongar la vida del órgano. La nueva técnica que proponemos ha de superar un periodo de desarrollo. Y por último, la tercera de las técnicas, dado el cambio conceptual que supone necesitar un periodo de desarrollo todavía mayor que la segunda de las técnicas.

En el circuito cerrado de circulación de "suero especial" debemos incluir los artilugios de oxigenación y suministro de "gluconato" a partir de bombas de oxígeno medicinal y de un depósito presurizado con gluconato como nutriente celular con capacidad suficiente para 24 horas. Ambos, bombonas de O2 y deposito de gluconato, deben ser instalados en el "carro de traslado" y con un sistema sencillo de sustitución y limpieza.

Parece factible que tras un periodo de investigación práctica inicialmente con corazones reanimados y posteriormente con humanos, sea factible disponer de un modelo de carro de traslado que permita prolongar la vida útil de corazón y pulmones.

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