Menú

Ficción y realidad

0
Javier Cercas nació en 1962 en Cáceres. Es periodista, novelista y ensayista. Ha publicado varios libros, entre ellos uno de cuentos y dos novelas. Soldados de Salamina es, por tanto, su cuarto libro de narrativa. Ya en los anteriores, en particular en El vientre de la ballena, Cercas había demostrado que pertenece a esa raza de escritores, de estilo sencillo y directo, que no se pierde en los vericuetos de la frase. Un estilo descriptivo, que va directamente al grano y que me recuerda gratamente al de Truman Capote.

El planteamiento del libro es completamente periodístico, a la vez que intensamente literario. Un joven periodista cultural, en busca de tema, descubre un buen día, gracias a una entrevista que tiene que realizar a Rafael Sánchez Ferlosio, que el padre de éste, el escritor Rafael Sánchez Mazas fue fusilado al final de la guerra civil, en un pueblo de Cataluña, más o menos en la misma época que, en Collouire, al otro lado de la frontera, moría Antonio Machado. Por supuesto, y afortunadamente, Sánchez Mazas no murió sino que consiguió salvarse en condiciones totalmente novelescas.

El protagonista decide investigar la identidad del miliciano que salvó la vida al escritor falangista y eso le obliga a iniciar un recorrido apasionante que le lleva hasta una residencia de ancianos de Dijon, no sin haber entrevistado previamente en Madrid a Andrés Trapiello, que fue uno de los que contribuyeron a “resucitar” literariamente a Rafael Sánchez Mazas, y en la Costa Brava al escritor chileno Roberto Bolaño. Esta afortunada mezcla de realidad y ficción, sabiamente dosificada, contribuye a crear un clima que sitúa al libro entre la mejor crónica periodística de investigación y la novela policíaca más intrigante.


Javier Cercas, Soldados de Salamina, Tusquets, Barcelona, 2001, 209 páginas.

Más libros en: El Semanal de Libertad Digital

En Tecnociencia

    Lo más popular

    0
    comentarios

    Servicios