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Averías veraniegas: los fallos que más envían a los conductores al taller

El exceso de calor y el uso intensivo del vehículo están detrás de la mayoría de reparaciones estivales.

El exceso de calor y el uso intensivo del vehículo están detrás de la mayoría de reparaciones estivales.
Unsplash/Usman Malik

Los viajes en coche durante el verano son de las maneras más habituales de viajar, especialmente en España. Por ello es importante revisar que todo está correctamente en el vehículo si se busca desconectar del trabajo tranquilamente. Hay que tener en cuenta que en 4 de cada 10 problemas de avería, el culpable será el sistema eléctrico y en especial problemas con la batería.

No hay que pasar por alto tampoco que el calor extremo que se vive en España durante los meses de verano, especialmente julio y agosto, puede afectar de manera negativa a varios componentes del vehículo. Los más afectados son: el motor, por la necesidad de mayor refrigeración y las baterías, por el uso a máximo rendimiento del aire acondicionado o climatizador. Además, de acuerdo con la Dirección General de Tráfico (DGT), el 25% de las averías que ocurren en verano podrían evitarse con un mantenimiento adecuado. Pero, ¿cuáles son las averías habituales en el verano?

  • Sobrecalentamiento del motor: es la segunda avería más frecuente, pero la de más gravedad. Esto es porque, debido tanto al calor extremo y al uso intensivo del aire acondicionado, el motor puede sobrecalentarse, sobre todo cuando el sistema de refrigeración no funciona correctamente. Si esto sucede, lo ideal es parar el coche de inmediato para evitar graves daños en el motor. ¿Se puede prevenir esta avería? Si, de hecho, lo ideal es un correcto mantenimiento de este sistema, que incluya los cambios de líquido refrigerante, así como la verificación del nivel del mismo. Recordemos que el refrigerante es esencial para mantener el motor a una temperatura adecuada y la falta de este líquido puede deberse a fugas o a un mantenimiento inadecuado.

  • Fallo de la bomba de agua: la bomba de agua es crucial para la circulación del refrigerante. Si falla, el refrigerante no se distribuye correctamente, causando un aumento de temperatura.

  • Problemas con el aire acondicionado: como es lógico, del aire acondicionado uno se acuerda cuando llega el calor. Pero si no se le presta atención al mantenimiento, llegan los problemas… Hasta el punto que el 35% de las averías de los coches en verano responden a fallos de este sistema.

  • Fallos de la batería: las baterías de los coches pueden sufrir mucho en verano debido al calor excesivo, que acelera la evaporación del líquido dentro de la batería, afectando su capacidad para mantener la carga. Además, hay que saber que el 35% de las averías en verano están relacionadas con problemas de batería, lo que subraya la importancia de mantener este componente en buen estado. Las causas comunes incluyen: evaporación del electrolito o mayor demanda eléctrica.

  • Desgaste de los neumáticos: el aire caliente aumenta la presión de los neumáticos, acelerando su deterioro. Además, si estos ya estaban gastados, puede llegar a producirse reventones. Para prevenir esto, lo mejor es revisar periódicamente la presión de los neumáticos, comprobar su buen estado y reemplazarlos si es necesario.

  • Problemas con los frenos: el sistema de frenos es otro de los más sensibles al calor, ya que el líquido, si está viejo o contaminado, puede llegar a hervir y perder así efectividad. Es sencillo de notar ya que suele haber vibraciones al frenar o ruidos extraños. Para prevenirlo, es muy importante revisar el estado del líquido de frenos, y no sólo su nivel.

  • Fallo del alternador: aunque los alternadores modernos están preparados para soportar temperaturas muy altas, el sobrecalentamiento especialmente de los más antiguos es una avería bastante seria en verano… No ya por el alternador en sí, sino porque puede dañar la batería y los sistemas eléctricos del coche. La única forma de prevenir esto es realizando revisiones periódicas del vehículo.

  • Pérdida de niveles: aunque los circuitos del coche son cerrados, pueden existir grietas en manguitos que provoquen no sólo fugas sino evaporación de líquidos como el aceite o el refrigerante. Es fundamental asegurarse del buen estado, comprobar que no hay fugas, y revisar los niveles con frecuencia.

  • Problemas del sistema de combustible: de nuevo, las altas temperaturas pueden provocar que el combustible se evapore, sobre todo si el coche es de gasolina, lo que repercute directamente en el rendimiento del motor e incluso en el arranque. Es recomendable tener el depósito lo más lleno posible, para evitar que haya "espacio" para el vapor.

Importancia de prevenir averías de verano

Antes de iniciar un viaje, especialmente el de las vacaciones de verano que suele ser más largo, lo ideal es realizar una revisión general del vehículo. Esto incluye el aceite, los filtros, los niveles de líquidos y el estado general del motor. Un mantenimiento preventivo puede ahorrar mucho dinero y dolores de cabeza en el futuro.

También es recomendable adaptar el estilo de conducción a las condiciones climáticas. Es decir, evita aceleraciones y frenadas bruscas, y tratar de mantener una velocidad constante, y más aún frente a climas cálidos. Además, siempre que sea posible lo mejor es estacionar el coche a la sombra o en un garaje. ¿Cuál es el motivo? Que las altas temperaturas pueden dañar la pintura, el interior del coche y otros componentes, como la batería y los neumáticos. Otra gran decisión es no sobrecargar el vehículo, ya que esto puede aumentar el desgaste de los componentes.

En Tráfico

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