
El olor y el color de la orina fresca suele ser bastante neutral si se bebe suficiente agua, lo que sería entre litro y medio o dos litros diarios, y si se vacía la vejiga a intervalos regulares. Pero, se dan ocasiones en las que puede tener un olor más fuerte por varios factores, teniendo en cuenta que no hay un motivo, sino que cada ocasión es diferente.
Tanto es así que existen muchos motivos por los que cambia la coloración y el olor de la orina y no siempre deben ser motivo de preocupación o alarma. Hay que reconocer que si uno está sano y sin problemas de salud conocidos el color de la orina debe ser amarillento y tirando hacia trasparente. Pero hay que tener en cuenta que irá adquiriendo coloración de forma inversamente proporcional a los líquidos que se vayan ingiriendo.
No solo hay que tener en cuenta lo que se bebe sino la cantidad ya que, por lo general, la ingesta de poco líquido lleva consigo el correspondiente mal olor. Si a pesar de aumentar la toma de líquidos, la coloración y el olor fuerte persisten posiblemente pueda tratarse de una infección urinaria.
El olor de la orina es un aspecto de la salud que a menudo pasa desapercibido, pero puede decir mucho sobre la condición física y hábitos alimenticios. La variación en el olor de la orina se debe principalmente a la presencia de diferentes sustancias químicas, algunas de las cuales pueden cambiar dependiendo de diversos factores.
El color de la orina puede ser un indicativo de buena o mala salud pero también lo es su olor. Es habitual que, en determinadas situaciones, el olor de la orina cambie, que sea más o menos intenso o, incluso, que se parezca a algo que se ha ingerido. La mayoría de las veces suelen ser cambios anecdóticos y no suelen ser indicativo de enfermedad, pero otras veces pueden indicar que algo no va bien.
No hay que olvidar que la orina es la sustancia resultante del filtrado de sangre que hacen los riñones. Más concretamente, es un medio de desecho que contiene toxinas, exceso de agua, urea, restos de medicamentos, nitrógeno, cloruros, cetosteroides, fósforo, amonio, creatinina y ácido úrico, entre otros.
Factores que influyen en el olor de la orina
- Hidratación y deshidratación: La cantidad de agua que se consume tiene un impacto directo en el olor de la orina. Cuando uno está bien hidratado, la orina suele ser clara y apenas tiene olor. Por el contrario, cuando no se bebe suficiente agua la orina se concentra más, lo cual se refleja en su color y olor. Además, la orina muy concentrada, a causa de una ingesta de líquidos insuficiente, suele tener un olor fuerte. La concentración de la orina también irrita el revestimiento de la vejiga. Los factores que pueden provocar deshidratación incluyen fiebre, problemas renales, diarrea o vómitos. La deshidratación puede afectar a todo el mundo, pero algunas personas son más propensas, como, por ejemplo, niños pequeños, personas mayores o personas con una enfermedad crónica.
- Alimentación: Lo que se come y se bebe afecta al olor de la orina. Algunos alimentos, como el espárrago, el café y la piña, pueden hacer que la orina tenga un olor distintivo, igual que sucede con el ajo y la cebolla. Los alimentos picantes también pueden hacer que huela más fuerte.
- Medicamentos y suplementos: Algunos medicamentos y suplementos pueden causar cambios en el olor de la orina. Por ejemplo, los suplementos de vitamina B suelen hacer que la orina sea de color amarillo brillante y pueda tener un olor más fuerte. Además, medicamentos como la penicilina pueden influir en el olor de la orina. Hay que tener en cuenta que el olor de la orina desaparece cuando el medicamento en cuestión se elimina del cuerpo.
- Bacterias en la orina: Estudios científicos recientes han revelado que el tracto urinario tiene su propia microflora. Esto quiere decir que la mayoría de las personas tienen pequeñas cantidades de bacterias en la orina. Sin embargo, es algo normal y no causa ninguna molestia. Se sigue investigando para averiguar de qué está compuesta esta flora, si es estable o no y si puede ayudar a prevenir infecciones provocadas por otras bacterias no deseadas.
- Enfermedades y condiciones médicas: Algunas enfermedades y condiciones médicas pueden alterar el olor de la orina. Por ejemplo, la diabetes no controlada puede llevar a un olor afrutado y dulce, mientras que una infección urinaria puede causar un olor desagradable.
- Enfermedades metabólicas: Algunas enfermedades metabólicas raras, como la fenilcetonuria, pueden causar olores inusuales en la orina debido a la acumulación de sustancias químicas no procesadas en el cuerpo.
- Hormonas: Las hormonas también pueden jugar un papel en el olor de la orina. Durante el embarazo, por ejemplo, algunas mujeres pueden notar un olor diferente en su orina debido a cambios hormonales.
- Higiene personal: La higiene personal adecuada es esencial para prevenir olores desagradables en la orina. Una mala higiene puede permitir el crecimiento de bacterias que generan un olor desagradable.
Si notas un cambio inusual en el olor de tu orina, es importante no pasarlo por alto. Aunque muchos factores temporales, como la dieta o la hidratación, pueden influir en su aroma, un olor fuerte o persistente podría ser señal algún problema de salud. Ante cualquier duda, siempre es recomendable consultar a un médico para obtener un diagnóstico preciso y evitar complicaciones.
¿Cuál es el número ideal de veces que hay que orinar?
Muchas son las dudas relacionadas con el número de veces que una persona debería ir al baño a orinar y, aunque todo dependerá de la persona, lo normal es ir una media de entre 6 y 7 veces al día.
No obstante, lo que es importante es mantenerse hidratado todo el tiempo posible. Hay que tener en cuenta que mucha gente bebe, como mínimo los dos litros de agua recomendado por los expertos, pero si se aumentan las cantidades está bien para reponer el agua perdida. Y es que, la pérdida de agua no solo ocurre cuando se orina, también con la sudoración, respirando,... y depende de la humedad del ambiente, de la actividad física y/o de la temperatura ambiental, etc.

