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Una piloto explica qué zona del avión resulta más cómoda para quienes temen volar

La elección del asiento puede influir en cómo se perciben los movimientos durante el vuelo, aunque la seguridad sea la misma en toda la cabina.

Interior de avión. | Pixabay/CC/StuBaileyPhoto

El miedo a volar no distingue entre pasajeros ocasionales y viajeros habituales. Aunque la aviación comercial acumula décadas de récords de seguridad, muchos siguen buscando certezas dentro de la cabina, especialmente a la hora de elegir asiento. ¿Existe realmente un lugar "mejor" para sentarse?

Savina Paül, piloto de Airbus A330, ha abordado esta cuestión en el podcast B3tter, donde ha puesto el foco no tanto en la seguridad objetiva —que es idéntica en todo el avión— como en la sensación de estabilidad que percibe el pasajero. Y para entenderlo, señala un aspecto técnico clave: la distribución del peso. "El centro de gravedad de un avión no está exactamente en el centro, sino un poco más adelante, normalmente en la zona de las alas, más cerca del morro", explicó.

El centro de gravedad

Este detalle, aparentemente menor, tiene consecuencias prácticas. La parte posterior del fuselaje tiende a amplificar los movimientos del avión, algo que puede aumentar la incomodidad en situaciones de turbulencia leve o durante determinadas maniobras. Por eso, Paül aconseja a quienes sufren especialmente esos vaivenes optar por los asientos delanteros.

"La zona delantera, por delante del centro de gravedad, se mueve menos", afirma la piloto. Y concreta aún más su recomendación pensando en los pasajeros con miedo a volar: "Si tienes miedo a volar, o te incomodan los movimientos, o te agobia que el avión se mueva, aunque realmente no pasa nada, lo mejor es sentarte delante, más cerca de las alas o entre ellas y la cabina".

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Viajar con más tranquilidad

Eso sí, Paül matiza que estas indicaciones no deben confundirse con una supuesta ventaja en caso de accidente. En ese terreno, subraya, no existen reglas universales ni asientos milagro. "Cada accidente de avión es único. No es lo mismo que el impacto provenga de una caída en picado a que sea un aterrizaje en el agua o una colisión en la pista", explicó en B3tter.

La conclusión es clara: elegir asiento puede ayudar a viajar más tranquilo, pero no cambia la realidad de fondo. El avión es extraordinariamente seguro y, en la mayoría de los vuelos, el mayor reto no está en el aire, sino en vencer la ansiedad antes del despegue.

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